Iglesia de San Nazario, Lyon

Iglesia de San Nazario, Lyon. Fachada principal. En la torre izquierda se puede ver el reloj, construido en el siglo XVII por los hermanos Mayet de Morbier.

El primer monumento en este lugar parece haber sido una construcción romana, posiblemente un templo a Atis, dios de la vegetación romano y marido de Cibeles, cuya adoración, al parecer, fue la causa de la persecución cristiana en 177 d.C. En el siglo V, el obispo de Lyon, Eucerio de Lyon, construyó la primera iglesia sobre los restos de la antigua construcción romana, para albergar allí los distintos restos de los mártires, torturados en la persecución del 177. La iglesia se llamó entonces “Iglesia de los Santos Apóstoles y de 48 mártires“, según el Martirologio de San Adón de Viena.

Detalle de la puerta de la entrada principal, San Nazario, Lyon. Construida en el siglo XVI por Jean Vallet, discípulo de Philibert Delorme, es de las pocas muestras del Renacimiento que hay en Lyon.

A partir del Siglo VI, los obispos comenzaron a enterrarse en la Iglesia. Especialmente famosa fue la tumba de Niceto de Lyon, el obispo nº 28, que atrajo grandes muchedumbres y los milagros que realizó hicieron muy famosa a la Iglesia.

Como puede verse en el dintel de la puerta pone: “In templo, eius omnium dicent gloriam. Psalm XXVIII“.

Altar mayor, San Nazario, Lyon.

A principios del Siglo VIII, la iglesia fue devastada por los sarracenos y por Carlos Martel. Después fue reconstruida en el siglo IX, por orden del obispo Leidrade durante el reinado de Carlomagno. En el siglo XII, los discípulos de Pedro Waldo, un lego que predicaba contra los dogmas católicos (como el purgatorio o la transubstanciación), escandalizados por la riqueza de la iglesia, la prendieron fuego, destruyendo numerosas reliquias.

Púlpito neogótico de San Nazario, Lyon. Su diseño fue realizado por

Desde el siglo XIV hasta el XVI se reconstruye la iglesia en estilo gótico flamígero. El barrio donde se encuentra estaba habitado por la burguesía de la ciudad, que quiso, como consecuencia de la mejora de las circunstancias comerciales, aumentarla y ennoblecerla, aunque ello trajo enfrentamientos con la catedral de San Juan, que ya era entonces la primada de la ciudad. La construcción se interrumpió debido a la Peste del Siglo XIV y a la Guerra de los Cien Años, debido a la disminución de la renta de la ciudad, por lo que hubo que buscar otras fuentes de financiación (concesiones a las hermandades, por ejemplo).

Bóveda de San Nazario, Lyon.

El libro medieval de registro de cuentas de la iglesia muestra, no sólo ni principamente cuestiones religiosas (aunque contiene las muertes acaecidas en la parroquia en dichos años), sino tanto la llevanza de las cuentas como el inventario de los bienes de la iglesia, entre los que se contaba con una colección de telas preciosas para las ceremonias que cada canónigo aportaba a la iglesia para hacer las nuevas vestimentas que debían llevar según el carácter de aquéllas. También se recoge la venta de telas mortuorias, que fue un negocio floreciente durante décadas, así como la de la cera para velas.

Se calcula que durante la Edad Media la parroquia tenía entre 3 y 4 mil parroquianos y que la Peste Negra se llevó entre un 25 y un 30% de ellos.

Detalle de la Galería Superior, San Nazario, Lyon.

En el siglo XVI, los notables de la ciudad se reunían en esta iglesia y en el XVII los concejales eran elegidos en su nave central. Los problemas, durante este período, persisten entre la Iglesia de San Nazario, como se ve elegida como la suya por la burguesía laica, y la Catedral de San Juan, elegida por la nobleza y el alto clero.

Vidrieras de San Nazario, Lyon. La mayoría están hechas por Bégule, Gruber y Lavergne. Siglo XIX.

La iglesia resultó gravemente dañada por los Hugonotes iconoclastas del barón de Adrets (primero fue hugonote y luego católico) en 1562, quienes además desenterraron a distintos obispos de Lyon y destruyeron varias estatuas. La pérdida fue irreparable porque sólo ha quedado una pequeña parte de las obras de arte que poseía la iglesia en ese momento.

También sufrió daños importantes durante la Revolución Francesa: el bombardeo destroza el edificio, especialmente las torres y las bóvedas. Las hordas anticlericales saquearon la iglesia (no fue la única). Durante la Revolución Francesa, sirvió como almacén de harina. A finales del Siglo XVIII, se impidió que fuera transformada en galería comercial gracias a una petición firmada por 100 notables. Pero no sólo San Nazario sufrió: al término de la Revolución, el estado de la Catedral de San Juan era tan malo (bóvedas destruidas, esculturas robadas, filtraciones de agua en prácticamente todo el edificio, etc.) que se utiliza San Nazario por algunos curas constitucionales (los que juraban la constitución derivada de la Revolución) mientras se restauraba la catedral.

Vidrieras de San Nazario, Lyon. La mayoría están hechas por Bégule, Gruber y Lavergne. Siglo XIX.

Sin embargo, su estado hizo que se entendiera pronto que era necesario recuperarla, lo que se consiguió gracias a las donaciones privadas realizadas como consecuencia del nuevo fervor religioso, derivado del fin de la Revolución. El culto se reestableció en la iglesia el 6 de junio de 1802, día de Pentecostés.

Altar lateral, San Nazario, Lyon.

La iglesia formó parte del primer censo de Monumentos históricos de la ciudad (1840).

Órgano y Coro de San Nazario, Lyon.

El órgano fue realizado por el taller de Joseph Merklin, alemán nacionalizado francés después del conflicto de 1870. Construyó el órgano, que aplicó por primera vez la electricidad al instrumento permitiendo distanciar el teclado de los tubos, en 1885. El instrumento, de 45 juegos, tres teclados y un pedal, supuso un avance notable en la construcción de órganos porque se podía tocar desde los mismos teclados, que se situaban tras el altar, tanto el órgano del coro (el principal) como el de la tribuna.

Sin embargo, las requisas del Tercer Reich lo volvieron inservible y aún hoy el gran órgano eléctrico espera ser restaurado.

Texto tomado de aquí (en francés).

Vidrieras de Nôtre Dame: Capilla del Santo Sacramento y de San Jorge (detalle)

A lo largo de los años, la catedral ha presenciado innumerables acontecimients históricos, tales como la coronación de Napoleón Bonaparte, la beatificación de Juana de Arco y la coronación de Enrique VI de Inglaterra.
Durante la Revolución Francesa, en 1793, la catedral fue convertida a un “Templo de la Razón” y muchos de sus tesoros fueron destruidos o robados. Gran parte de las esculturas fueron martilladas y golpeadas hasta su destrucción e incluso reemplazaron a la Virgen Maria en varios altares por imágenes de la libertad. Durante este periodo la catedral terminó convirtiéndose en un almacen de comida. No fue sino en 1845 cuando se inició un programa de restauración el cual duró 23 años.
Anteriores posts de vidrieras de Nôtre Dame:

Capilla de Nuestra Señora de los Siete Dolores, Nôtre Dame de París (2)

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La Capilla de los Sietes dolores fue construida entre 1163 y 1182. A la izquierda está la estatuta de Albert de Gondi (1522-1602), Duque de Retz, fue mariscal de Francia. Se trata de la Capilla donde se guarda el Sagrario de la Catedral. Se trata de una de las capillas absidiales, la que se encuentra justo en la parte posterior del Altar Mayor de la Catedral.

planocatedralnotredame

La vidriera es típica del primer gótico, del que el mejor expediente es la Sainte Chapelle de París:

La vidriera de los primeros años del Gótico no surge como una nueva forma de expresión artística sino que es ya un arte maduro y plenamente formado, fruto de varios siglos de experimentación y búsqueda. Posiblemente, su logro principal, a diferencia de la vidriera del Románico que hubo de adaptarse a los estrechos ventanales impuestos por la arquitectura, consiste en haber transformado las formas constructivas del momento y el concepto lumínico en el interior de los edificios religiosos.
La transición del Románico al Gótico y del Gótico al Renacimiento no se produjo de forma brusca e inmediata. Fue un proceso lento y paulatino, durante el cual las formas del Gótico fueron imponiéndose al estilo precedente o cediendo paso al estilo entrante. Teniendo en cuenta las importantes diferencias cronológicas existentes entre los distintos países en la adopción y abandono del nuevo vocabulario artístico, podemos datar los comienzos de la vidriera Gótica en la primera mitad del siglo XIII, y su final hacia finales del siglo XV y principios del XVI, produciéndose en ambos periodos de transición interesantes fusiones de estilos.
(…)
La evolución del tipo de vidrio utilizado discurrirá de forma paralela a la del gusto de cada época, los avances tecnológicos en la fabricación del vidrio y sobre todo a la evolución de la vidriera hacia un arte cada vez más pictórico. Si bien la técnica de fabricación siguió siendo el soplado a boca en forma de cibas o manchones, los vidrios de la primera mitad del siglo XIII eran, en general, más oscuros que los del periodo Románico, predominando las intensas tonalidades de rojos, azules, verdes y púrpuras, coloreados en su masa. De ahí que las vidrieras de este primer periodo gótico se conozcan a menudo como vidrieras de “pleno color”. El gran preciosismo decorativo y maestría en el uso y combinación de estos pocos colores, como si de piedras preciosas se tratara, es una de las principales características de la vidriera de esta primera época.

Anteriores posts sobre Nôtre Dame: Las vidrieras de Nôtre Dame de París (1).

El plano de la Catedral está tomado de aquí.

Vidrieras de la Basílica de San Nazario (Carcasona)

Vidrieras de la Catedral de San Nazario Carcasona

Antigua Catedral de Carcasona hasta el nombramiento como tal de la Catedral de San Miguel, se encuentra dentro de la famosa Cité. Conoció una importante restauración por el arquitecto Violet Le Duc y sus colaboradores a mediados del siglo XIX.

Estas vidrieras son consideradas como las más bellas del Midi francés. La basílica se edificó en estilo románico, existiendo antes de la Cruzada contra los cátaros, que desposeyó, aunque no definitivamente, al Conde Ramón Roger Trencavel de su título y de la ciudad, pasando ésta a manos francesas. A partir de ese momento, se realizan diversas modificaciones también de la Basílica, ya en estilo gótico. La intervención de Violet Le Duc, que incorporó gárgolas y balaustres, contribuyó a acentuar este último estilo.