Dante consolando a los envidiosos

Dante, acompañando a Virgilio, consuela a los envidiosos.

Dante, acompañando a Virgilio, consuela a los envidiosos. Hippolyte Flandrin. Museo de Bellas Artes de Lyon.

La escena representada, de la Divina Comedia de Dante y a diferencia de los artistas inspirados por los principales artistas de la literatura italiana, Flandrin evita el patetismo del infierno, prefiriendo el consuelo del Purgatorio. Acompañado de su guía el poeta Virgilio, Dante está hablando con las almas de los Envidiosos, ciegos de cuerpo y de espíritu. En la escena, escucha con atención y compasión el cuento de sus pecados. Los envidiosos, pintados con grisalla, se apoyan casi en la pared de roca que tienen detrás. Dante está al lado de los vivos, cuerpos de carne vestidos con telas con tonos sostenidos. Esta distribución del color facilita tanto entender la composición como la de los sujetos.

La elección del tema traduce la influencia del Renacimiento católico de Lyon, pero el motivo de la ceguera puede también remitirse a los graves problemas oculares que sufre el pintor en 1834.

Pintado en Roma, mientras que Flandrin era alumno de la Academia de Francia, el cuadro revela por el formato, la dificultad del sujeto y la ambición y el talento del joven artista. Muy favorablemente acogido en su presentación en el Salón de París, lienzo obtiene una medalla de oro de segunda clase.

Anteriores del mismo pintor: Pietá de Hippolyte Flandrin.

Madame Sabatier

Madame Sabatier, busto en mármol, obra de Auguste Clésinger. Museo de Orsay. París.

El busto presenta a la cortesana francesa Apollonie Sabatier que fue su amante alrededor del momento en que realizó este busto y sirviéndole de modelo en otras obras. Hija ilegítima del Conde Louis Harmand d’Abancourt, este organizó su adopción por el sargento del Ejército André Savatier, que estaba acuartelado cerca de Mezières, donde vivían.

La familia emigró poco tiempo después a París donde Apollonie acabó cantando en la Ópera Garnier, momento en el que conoció al escultor de este busto y se convirtieron en amantes. No fue el único: también lo fue, posteriormente, de Baudelaire por ejemplo, siendo una de las mujeres que le inspiró para escribir Las flores del mal.

Posteriormente, mantuvo un salón en París famoso por reunir a artistas muy importantes del momento como Flaubert, Victor Hugo, Gustave Doré, Hector Berlioz, Edouard Manet o el propio autor del busto fotografiado, Auguste Clésinger.

Mientras, Clésinger fue tanto escultor como pintor. Casado con la hija de Georges Sand, Solange Dudevant, tuvieron una hija de nombre Jeanne, apodada Nini, que murió en 1855, poco tiempo después de la separación de sus padres.

Está enterrado en el cementerio Père Lachaise de París.

La Torre Eiffel (3): detalle

La Torre Eiffel. París. La foto está tomada para que se observe con detalle la estructura interior y la exterior, para comparar con otra ya publicada con anterioridad, que recoge su interior únicamente.

Algunos datos:

“La estructura comenzó a construirse en 1887. En su construcción participaron 250 obreros. Se inauguró el 31 de marzo de 1889, y fue abierta al público el 6 de mayo de ese año. 

Tuvo una altura inicial de 300 metros. Posteriormente se montó en su cúspide una antena de radio, con la que su altura llegó a los 324 metros. El proyecto original contemplaba que la torre alcanzase los 350 metros de altura, pero los vecinos se alarmaron por la amenaza de que un edificio tan alto y construido sin apenas piedras pudiera caerse, y se manifestaron, provocando un cambio de planes. 

En su época ostentó la marca como la estructura más alta del mundo, hasta el año de 1930 cuando fue superada por la torre Chrysler, de Nueva York, en 1930. 

El peso inicial de la torre era de alrededor de 7300 toneladas, el cual ha ido aumentando gradualmente hasta alzanzar más de 10000, debido al museo, restaurantes, almacenes y tiendas que actualmente alberga. 

Hoy día se le considera el símbolo indiscutible de Francia y de la ciudad de París en particular, siendo el monumento más visitado del mundo.”

Posts anteriores sobre la Torre Eiffel:
Anochecer en París desde la Escuela Militar.
La Torre Eiffel (1).
La Torre Eiffel (2).

La muerte de Santa Cecilia, de Étienne Gautier

La muerte de Santa Cecilia, Étienne Gautier. Museo de Orsay. Fue donada al Museo del Louvre por su propietario, el duque Filiberto de Rambuteau, fue destinado al Museo de Orsay en 1986, donde puede verse en la actualidad. 
Fue expuesto por primera vez en la exposición de París de 1878.

Más información:

“Condenada por haberse resistido a renunciar a su fe cristiana y a su virginidad , Cecilia muere a consecuencia de una tentativa fallida de decapitación ordenada por los jueces paganos. Castamente vestida con una túnica blanca de ribete bordado en oro y con una fíbula esmaltada prendida en ella , la santa lleva en sus brazos la palma del los mártires y una aureola de santidad rodea discretamente su rostro. Reflejo del mármol rojo imperial que sirve de fondo, su sangre mana de su cráneo y resalta vivamente sobre el peldaño de mármol blanco veteado . En primer plano, sobre un suelo decorado con un friso de grecas , el pintor ha colocado tres objetos simbólicos : la rosa cortada y colocada sobre la cimitarra ensangrentada indica la brevedad y también la pasión que caracterizaron la vida de Cecilia , mientras que la lira recuerda la música celeste , que , según La leyenda dorada escuchó durante su martirio y que la convirtió en patrona de los músicos.”

“Los NUBIOS” O “LOS CAZADORES DE ALIGATORES”

cazadores de cocodrilos (2)

Los nubios o Los Cazadores de Aligátores de Ernest Barrias (Museo de Orsay):

Este altorrelieve estaba destinado a la fachada de la galería de antropología del Museo de Historia Natural de París. Una réplica exacta de bronce sigue en la misma ubicación, en la calle Buffon. Se trata de representar “las razas humanas”, y Barrias eligió personajes de “tipo africano”. Este tipo de obra hacía referencia a las esculturas etnográficas, realizadas por Charles Cordier más de treinta años antes.
Los detalles de animales y vegetación, así como de las escamas del reptil o los pinchos de cactus, se expresan con una precisión naturalista. Sin embargo, para este tema, Barrias ha puesto en escena a sus personajes tal y como se hacía entonces en verdaderos “zoos humanos”. El escultor se ha acordado de una atracción de mucho éxito en 1878, en el Jardín de aclimatación: nubios en taparrabos simulando escenas de caza. El suspense era insostenible: ¿Salvará a la mujer de los colmillos del aligátor el hombre con la azagaya? ¿Se salvarán los niños? Esta representación que combina el imaginario de los tiempos primitivos con los modos de vida de los pueblos descubiertos a lo largo de las expediciones coloniales, no se aleja de los estereotipos, frecuentes en aquella época, en este tipo de representación.

Es “gemelo” de “Los cazadores de águilas”, ya tratado también en este blog.

El general Murat en la batalla de Aboukir (detalle)

La batalla de Abukir (1799) fue el último triunfo militar de Napoleón Bonaparte en Egipto antes de su retorno a Francia; frustrando el intento anglo-otomano de reconquistar Egipto.  
Un ejército turco de unos dieciocho mil hombres al mando de Mustafá Bajá, desembarcó en Abukir (Egipto), en marzo de 1799. Cuando Napoleón, que estaba sitiando Acre, fue informado de ello, levantó el cerco retirándose de Siria. Mientras estaba de camino al sur, los otomanos derrotaron a las pequeñas guarniciones francesas del litoral egipcio.  
El 14 de junio, el contingente francés de Napoleón alcanzó El Cairo con tan sólo unos siete mil soldados; el general reunió unidades de otras guarniciones y marchó hacia el norte. Encontró diez días después a los otomanos congregados en Abukir, junto a su flota, desplegados en tres líneas de batalla y dos fortines.  
Los franceses atacaron. Los inexpertos y atrasados turcos se defendieron valerosamente contra los más de diez mil soldados veteranos de las guerras revolucionarias. A mediodía, una carga de caballería del general Joachim Murat puso en fuga a los otomanos, tomó uno de los fortines y capturó a Mustafá; con él se rindieron seis mil hombres.  
Los franceses sufrieron unas 386 bajas. Los otomanos perdieron otros dos mil hombres muertos en combate, y más de cuatro mil ahogados. Otros dos mil quinientos turcos se encerraron en el castillo de Abukir, pero no disponían de agua potable. Durante la semana siguiente, un millar de ellos murieron; el 2 de agosto, los demás supervivientes izaron la bandera blanca.

Palacio Laredo, Alcalá de Henares

Fachada lateral, Palacio Laredo, Alcalá de Henares, España.

Manuel José Laredo y Ordoño (Amurrio, Álava 1842 – Madrid 1896), propietario y autor del proyecto de este palacio destinado a ser la residencia habitual de su familia. Es uno de los personajes más destacado y carismático del siglo XIX de Alcalá de Henares de la que fue alcalde entre 1891-93. Fue restaurador, constructor y pintor; trabajó en Alcalá en las obras del Palacio Arzobispal, construyó el Casino (o Círculo de Contribuyentes) y el Quiosco de la música de la Plaza de Cervantes. Dedicado al ejercicio de las artes suntuarias destacó en la pintura decorativa y escenográfica, y puso de relieve su competencia artística en la construcción de este edificio. También fue miembro de la Real Academia de San Fernando.
Su estilo ecléctico neomudéjar, incorpora elementos góticos, renacentistas, pompeyanos y modernistas, con una exhaustiva utilización de las posibilidades decorativas del ladrillo caravista. En torno al edificio se conserva uno de los pocos jardines románticos que perduran en la ciudad. 

L’Age Mûr, de Camille Claudel

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La Edad Madura. Camille Claudel. Museo de Orsay. París.

Después de la ruptura entre Camille Claudel y Rodin, este último intenta ayudarla mediante una persona interpuesta y obtiene del director de las Bellas Artes un encargo del Estado. La Edad Madura fue encargada en 1895, pero el bronce no fue nunca pedido ni la escayola fue entregada por Camille Claudel. Es el Capitán Tissier el que encarga el primer bronce sobre la pieza en 1902.
El grupo representa la duda de Rodin entre su antigua amante, que le recuperó al final, y Camille, que, para retenerle, se arrodilla con el cuerpo hacia adelante. Aparte de su historia personal, Camille realiza una historia simbólica, que entraña una meditación sobre las relaciones humanas. Ella misma se retrata bajo los rasgos de un personaje que ella misma denomina La Implorante, marcando así la tragedia que tenía marcada en su destino.
El hombre al final de su madurez, es vertiginosamente apresado por la edad, mientras que tiende una mano inútil hacia la juventud. las figuras desnudas están rodeadas de ropajes que vuelan y que acentúan la rapidez de la marcha.
Paul Claudel hablaba así de la obra: “Mi hermana Camille, la Implotante, humillada de rodillas, maravillosa, orgullosa, y ¿sabes que lo que se hace más duro? Que, ante tus ojos, se muestra su alma”.

Traducción hecha por mí.

Ayuntamiento de París

Tiene la ornamentación que se iba a usar en el aniversario de la Liberación de París, el 25 de agosto de 1945.
El Ayuntamiento de París. Detalle de la fachada.

Etienne Marcel adquirió la “Casa de las Columnas” en nombre del municipio en julio de 1357 . Aquí es donde, desde entonces, se encuentra el centro administrativo de París, las instituciones municipales. La “Casa de las Columnas” se sustituye en el siglo XVI por un palacio diseñado por el arquitecto italiano Domenico da Cortona, conocido como Boccador. Su construcción comenzó en 1533 y terminó en 1628 . Las ampliaciones se añadieron entre 1836 y 1850 conservando la fachada renacentista. 

«El Ayuntamiento de París después de la Comuna» de Hippolyte-Auguste Collard – Museo Metropolitano de Arte. Disponible bajo la licencia Dominio público vía Wikimedia Commons –  

Durante la Comuna de París, el incendio provocado por un grupo de comuneros en 1871 redujo a cenizas el palacio. Los archivos y la biblioteca de la ciudad sufrieron el mismo trágico suceso. Ambas colecciones vitales de París anteriores a 1860 (documentos de la ciudad y el registro) se perdieron para siempre, los primeros en un incendio en el Ayuntamiento y el segundo en el palacio de justicia . El edificio fue reconstruido entre 1874 y 1882 sobre los planes de los arquitectos Teodoro Ballu y Edouard Deperthes. La fachada de estilo neo-renacentista , se basa en gran medida de la del edificio desaparecido.