Puertas del templo de Montou (MBAL): Puerta de Tolomeo IV Filópator

Los motivos se organizan alrededor de la temática del Señor de las Dos Tierras. Vemos al rey representado de manera simétrica en tanto que señor del Bajo Egipto, esto es, la parte Norte del país, alrededor del Delta, y en tanto que señor del Alto Egipto, el Sur del país. Estas dos representaciones son reconocibles por las diferentes coronas: la corona roja de Bajo Egito y la corona blanca del Alto Egipto, en forma de mitra.

La puerta de Tolomeo IV Filópator está inacabado. Parece que los problemas políticos sobrevenidos alrededor del 206aC interrumpieron los trabajos. Encontramos muchos indicios de dicha interrupción: en la parte saliente del pasadizo, hay ciertas líneas de separación entre los jeroglíficos que están sólo trazadas pero no esculpidas y la parte baja de la pared derecha está lisa, mientras que su paralela sí está esculpida. En el reverso de la puerta, podemos también ver que los personajes están gravados sólamente hasta la pantorrilla. Los bloques de piedra fueron usados como elementos de la fundación de un nuevo templo erigido por Tolomeo V.

Otras obras del Museo de Bellas Artes de Lyon en Fotograrte:

Pietá de Hippolyte Flandrin.

Virgen y Ángel de una Anunciación (Siglo XIV).

El Bien y el Mal de Víctor Orsel.

Dante consolando a los envidiosos.

PS: Traducción hecha por Fotograrte.

Gran Dama Oferente (MAN)

Gran Dama Oferente. Siglo III a.C. Piedra caliza. Museo Arqueológico Nacional. Pueblos íberos. España.

Fue encontrada en el Yacimiento llamado del «Santuario del Cerro de los Santos», en Montealegre del Castillo, perteneciente a la provincia de Albacete en 1870, entre un gran número de estatuas amontonadas al pie de la ladera occidental de dicho cerro. Fue comprada a José Ignacio Miro en 1873.

La figura muestra una rica vestimenta, que denota la pertenencia un nivel social elevado. Se muestra ricamente ataviada con tres túnicas superpuestas; la inferior, de pliegues muy finos, roza el suelo y enmarca los pies calzados. Encima porta una túnica fina con bordados en el pecho. Finalmente, la túnica superior es un manto cuyos bordes caen hieráticos bajo las manos resaltando la ofrenda.

Una fíbula o pasador en forma de T sujeta el cuello de la túnica. Se adorna con tres collares (dos trenzados y uno sogueado), y con cinco anillos en las manos. 

Sobre la cabeza porta una diadema, adornada con líneas onduladas motivos vegetales. De la diadema cuelgan prendedores en forma de flor e ínfulas, de las que cuelgan varias arracadas muy decoradas.

La figura muestra la gran importancia de la mujer en aspectos religiosos de la cultura ibérica.La riqueza del traje indica una dama de la alta sociedad, que puede estar ofreciendo un presente a la divinidad, o podría participar en un rito de iniciación. La cercanía del yacimiento a varias fuentes de aguas minerales refuerza el significado salutífero y de dedicación religiosa de la escultura.

La parte posterior se encuentra muy poco labrada, por lo que debería ser vista sólo de frente.

Para más información, la página web del Museo Arqueológico Nacional tiene una explicación muy exhaustiva de la estatua, que se puede leer aquí.

La muralla púnica de Cartagena

La muralla púnica de Cartagena. Murcia. España.

La muralla púnica de Cartagena es un yacimiento arqueológico del siglo III a. C. situado en la ciudad de Cartagena, en la Región de Murcia. En él, se pueden contemplar el primer encintado murario de la ciudad y uno de los pocos restos de construcciones defensivas púnicas que han llegado hasta la actualidad en España.
La obra de ingeniería cartaginesa fue testigo de uno de los episodios más importantes de la Antigüedad en el mar Mediterráneo: la segunda guerra púnica. Actualmente se encuentran en buen estado de conservación, gracias a la musealización del conjunto.
En el año 227 a. C. el general cartaginés Asdrúbal el Bello funda la ciudad de Qart Hadasht, probablemente sobre un primitivo asentamiento ibérico denominado Mastia. La ciudad se ubicaba sobre una península en medio de una bahía y contaba con cinco colinas, dos de las cuales se situaban a la entrada del istmo, por lo que presentaba una situación inmejorable para la defensa militar.
Fue en este contexto, en la breve época de dominio púnico de Cartagena (227-209 a. C.), cuando se decidió reforzar la capital de los Bárcidas en Iberia con una muralla que rodease el asentamiento. La presencia de esta fortificación fue decisiva para impedir un asalto romano dirigido por los hermanos Cneo y Publio Cornelio Escipión en 216 a. C., empezada ya la segunda guerra púnica.
La muralla sigue modelos helenísticos: está compuesta de un doble paramento paralelo de tabaire (piedra arenisca extraída de las canteras locales) que conserva una altura de más de tres metros.