Cristo crucificado de Cellini (detalle)

Cristo crucificado. Benvenuto Cellini. Real Monasterio de San Lorenzo del Escorial.

Buscando en internet análisis sobre la estatua, he dado con este número de 1900 de la Ilustración Española y Americana, con un artículo muy curioso sobre la estatua, con la retórica, eso sí del momento. Os dejo la primera parte y pongo más abajo un enlace al artículo para quien lo quiera leer entero.

Benvenuto Cellini y el Crucifijo del Escorial.

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Cristo Crucificado de Cellini.

El Monasterio de San Lorenzo del Escorial (Madrid)

Real Monasterio de San Lorenzo del Escorial (Madrid), fachada Sur-Oeste. Madrid.

Las motivaciones que llevaron a Felipe II (1556-1598) a construir el Monasterio de El Escorial fueron básicamente dos: por una parte el deseo de cumplir una promesa de construir un templo en acción de gracias por la victoria de la batalla de San Quintín contra los franceses, acaecida el 10 de agosto de 1557, día de San Lorenzo.  
En segundo lugar los deseos de su padre Carlos I (1500-1558) de España y V de Alemania que si bien en un primer momento había querido ser enterrado en la Capilla Real de la Catedral de Granada, a última hora cambió de idea y quiso ser enterrado junto con su esposa la emperatriz Isabel de Portugal en el Monasterio de Yuste (Cáceres) pero dejando no obstante la decisión final en manos de su hijo Felipe II. Éste decidirá que el monasterio deberá convertirse en el Panteón Real de la dinastía de los Austria comenzando por su padre.  
El lugar escogido para la construcción del monasterio fue una zona situada en la Sierra de Guadarrama que llevaba el nombre de Escorial, nombre que parece venir de las escorias (restos de fundición) que allí existían debido a las numerosas herrerías allí instaladas.

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Real Monasterio del Escorial, al atardecer.
Fresco de la Gloria o el Triunfo de la Monarquía Hispánica (El Escorial).
Cristo crucificado de Cellini.

Cristo crucificado de Cellini

Escultura de Cristo Crucificado, obra de Benvenuto Cellini. Basílica del Real Monasterio del Escorial. Madrid.

El Crucifijo de Benvenuto Cellini es una representación escultórica del Cristo crucificado realizada por Benvenuto Cellini en mármol blanco de Carrara entre 1559 y 1562. Se exhibe actualmente en la Basílica de El Escorial, sobre una cruz de mármol negro superpuesta sobre otra de madera, y con los genitales cubiertos por un paño de pureza (perizonium) que se puede retirar.
Sus medidas son de 184 centímetros de altura y 186 centímetros de envergadura. Tiene en su pie esta inscripción:
BENUEN UTUS.CEL LINUS.CIU IS.FLORE NT.FACIER AT.MDLXII
La cabeza está ligeramente inclinada hacia la derecha y no lleva corona de espinas. La anatomía está realizada con un gran realismo.
La representación de Cristo desnudo es muy poco frecuente, pero tiene ejemplos destacados, como los debidos a Miguel Ángel (Crucifijo del Santo Spirito y otros que también han sido objeto de censura púdica -fresco del Juicio Final de la Capilla Sixtina y la escultura denominada Cristo de la Minerva-).

Posts anteriores sobre el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial:

  1. El Monasterio de El Escorial, al anochecer.
  2. Fresco de la Gloria o El Triunfo de la Monarquía Hispánica (El Escorial).

Fresco de la Gloria o El Triunfo de la Monarquía Hispánica (El Escorial)

Fresco de la Escalera principal del Real Monasterio De San Lorenzo del Escorial. Obra de Juan Bautista Castello, apodado el Bergamasco y Luca Giordano. Madrid. España.

Lo más destacable de la Escalera no es su arquitectura, sino la decoración, sobre todo del techo, donde Juan Bautista Castello, el Bergamasco, repesentó una alegoría de la Casa de Austria. Desde Carlos V, y entroncando con una política ya iniciada por sus abuelos hispanos los Reyes Católicos, los monarcas españoles Habsburgo harán de la defensa de la Fe cristiana un eje esencial de su práctica política, y su anhelo de una monarquía universal y un imperio de dimensión planetaria tendrá como principal justificación la expansión y defensa de la Cristiandad. En recompensa a esta ambición los reyes y príncipes de este linaje serán representados en las artes plásticas una y otra vez en visiones celestiales que los mostraban al lado de Dios Padre, Cristo, la Trinidad, la Virgen u otros personajes divinos -así los pintaron desde Tiziano y el Greco en el siglo XVI hasta Rubens y Luca Giordano en el XVII-, y los programas iconográficos dispuestos en la decoración de palacios, templos y decorados efímeros que pusieron de relieve este pacto tácito entre Dios y la casa de Austria: una realeza legítima para un planeta católico.  
Consta de un tramo ascendente que, tras un amplio relleno, se divide en dos. Los frescos son de Tibaldi y de Luchetto, con escenas de la Vida de Cristo, que decoran sus muros; Lucas Jordán, en tiempos de Carlos II, pintó los frisos y la bóveda. En el primero representó la batalla, asedio y rendición de San Quintín, en los lados norte, sur y oeste, dejando el lado este reservado para la pintura de la fundación del monasterio. En la bóveda pintó la Gloria: en el centro aparece representada la Santísima Trinidad; a su derecha, La Virgen con un grupo de ángeles portando los emblemas de la pasión; y, más abajo, San Lorenzo intercediendo por los reyes de España; a la derecha arrodillados, Carlos V ofrece sus dos coronas y detrás Felipe II el globo, símbolo del Imperio español. Grupos de ángeles en atrevidos escorzos enmarcan la escena central y, en las esquinas, las Virtudes Teologales se disponen rodeadas de figuras alegóricas. Por último, destaca la escena en la que, desde un balcón, Carlos II contempla el cuadro central acompañado por su mujer y su madre.

Más información sobre este fresco absolutamente espectacular en Luca Giordano en la Basílica del Escorial. Fortuna crítica y recepción según Talavera, Santos y Palomino.

Real Monasterio de El Escorial, al anochecer

Felipe II utilizó este Real Sitio como panteón familiar. Las obras de su construcción comenzaron en el año 1563, a cargo de Juan de Toledo. Muerto éste, prosiguió con sus trabajos Juan de Herrera, finalizando su construcción en el año 1584. El edificio está realizado en piedra granítica y dividido en tres zonas verticales, siendo la central el Patio de los Reyes. En sus ángulos hay cuatro torres, de 55 metros, rematadas por bolas de metal. Entre las dependencias del edificio se cuentan los Ministerios, la Casa de los Oficios, la Compaña, Infantes y Reina, que se unen mediante arcos. La iglesia es de planta de cruz griega y, en su capilla mayor, están los monumentos funerarios de Carlos V y Felipe II. Hay que mencionar, también, la biblioteca, en el segundo piso de la fachada oeste, en la que hay cerca de 45.000 impresos de los siglos XV y XVI. En el año 1971 fue declarado Conjunto Histórico-Artístico y, en el año 1984, Patrimonio de la Humanidad. La arquitectura de este edificio, concebido por Juan de Herrera, dio lugar a la arquitectura denominada herreriana. Construcción de grandes dimensiones como lo demuestra sus 15 claustros, 13 oratorios, 86 escaleras, 88 fuentes, más de 1.600 pinturas, 9 torres y 73 esculturas.