Órgano de Saint Sulpice (París)

órgano de Saint Sulpice París

Órgano de la Iglesia de San Sulpicio. París.

“En San Sulpicio se celebran regularmente conciertos de órgano. El que hay concretamente aquí data de 1862. Fue construido por Aristide Cavaille-Coll y tiene 15.836 tubos.42​ Uno de los más renombrados organistas de esta iglesia fue Charles-Marie Widor quien ocupó este puesto desde sus 26 años”.

A pesar de su importancia (es conocida como la Catedral de la orilla izquierda, la de la derecha es Nôtre Dame), sus empleados siguen protestando por la antigüedad de sus instalaciones eléctricas y por la inexistencia de detectores de humo, algo que preocupa especialmente desde el fuego que le ha afectado recientemente.

Anteriores posts sobre San Sulpicio: 1, 2, 3, 4.

Púlpito de la Iglesia de San Sulpicio

Púlpito de San Sulpicio 1788

Púlpito de la Iglesia de San Sulpicio. París.

El púlpito de San Sulpicio fue ejecutado en 1788 a partir de los diseños de Charles De Wailly, y donado por el duque de Aiguillon du Plessis Richelieu, un sobrino-bisnieto del cardinal Richelieu, antiguo ministro de Luis XV y primer marguillier de la parroquia. Está hecho de madera de roble y de mármol, y está considerada como una obra maestra de ebanisteria y de equilibrio (descansa, de hecho, sobre las únicas escaleras laterales que la soportan). En 1791, monsieur de Pansemont (párroco) declaró su negativa a prestar el juramento de la Constitución Civil del Clero desde lo alto de ese púlpito, delante de los guardias nacionales y sus seguidores. El púlpito fue afortunadamente preservado por los revolucionarios que lo consideraron «útil». Sus dorados y pinturas han sido recientemente objeto de una cuidadosa restauración (2010).

El púlpito tiene muchos símbolos en las diferentes partes que lo componen:

  • dos estatuas en madera de tilo dorada (obra de Guesdon), la de la izquierda sostiene un cáliz (símbolo de la fe) y la de la derecha un ancla (símbolo de la esperanza);

  • cuatro bajorrelieves de bronce dorado de Edme Dumont, con animales que representan a los Evangelistas: un león (por san Marcos, cuyo Evangelio comienza con el ministerio de san Juan Bautista cuya palabra sonaba como el rugido de un león en el desierto), un toro (por san Lucas, cuyo Evangelio comienza con el anuncio de un hijo de Zacarías, un sacrificante en el templo), un ángel (o un hombre, por san Mateo, cuyo Evangelio comienza con la genealogía humana de Cristo) y un águila (que fija el Sol como san Juan fija a Dios en la persona humana y divina de Cristo).

  • Un caja de resonancia (abat-voix) de Edme Dumont coronada por un grupo (una mujer y niños) en madera dorada que representan a la caridad, que bajo el cielo está adornada con una paloma dorada con las alas extendidas, símbolo del Espíritu Santo rodeada de rayos luminosos.

El estado de esta iglesia, conocida como la “Catedral de la orilla izquierda”, de la que ya he hablado con anterioridad en el blog (1, 2, 3) y que es, sin duda, una de las más bonitas de París, se ha deteriorado mucho últimamente, debido a la falta de fondos para conservación destinados por los poderes públicos franceses, a pesar de la propaganda.

Las cabezas cortadas de la Galería de los Reyes de Notre Dame

estatuas notre dame en museo cluny

Las cabezas cortadas de las estatuas de la Galería de los Reyes de Notre Dame. Museo Cluny. París

Poco después de su apertura en plena Edad Media corrió la creencia entre la población de que, en realidad, la mayoría de aquellas estatuas representaban a los Reyes de Francia. Un error de interpretación que las convirtió en víctimas del fanatismo revolucionario cuando, en enero de 1793, se produjo la ejecución de Luis XVI. El Rey había sido condenado por la Convención Nacional, poco después de que su suerte quedara sellada al intentar acogerse a la protección de la Asamblea Legislativa y pedir ayuda a las potencias extranjeras.

(…)

Tras su decapitación, las autoridades revolucionarias ordenaron la destrucción de todos los símbolos de la realeza. Obviamente, las estatuas de la famosa catedral parisina quedaron bajo el punto de mira y no tardaron en ser arrasadas por la vorágine vandálica en octubre del mismo año. Aquellas obras de arte representaban realmente a los reyes de Judá, ancestros de Cristo, y no a los reyes galos, como se pensaba. La confusión era difícil de aclarar si tenemos en cuenta que entre las esculturas destruidas y robadas se encontraban las 28 situadas en la conocía como Galería de Reyes.

Pero el cuidado que tuvieron con estas no fue precisamente modélico, a pesar de que procedieron «con cuidado de no dañar el resto del edificio». Primero fueron descoronadas, después decapitadas a golpe de maza representando la ejecución de Luis XVI en la guillotina y, por último, amontonadas en la plaza que da acceso a Notre Dame, donde permanecieron olvidadas hasta que fueron vendidas a un maestro de obras en 1796.

(…)

Se supo más adelante que Jean-Baptiste Lakanal, hermano del célebre erudito y diputado de la Convención Joseph Lakanal, compró las estatuas y sus restos para enterrarlas en el terreno del palacio que se hizo construir en Chaussée d’Antin, más allá de los grandes bulevares de París y lejos de la famosa catedral que ayer se incendió. Este gesto que en principio puede parecer hostil contra lo que creían que representaban aquellas imágenes, sirvió en realidad para conservarlas.

Llevaban siglos adornando Notre Dame, pero ahora su paradero era todo un misterio al que nadie prestó atención. Tuvieron que pasar casi dos siglos para ser recuperadas por completo.

(…)

Aparecieron una serie de mojones de caminos que rápidamente fueron identificadas como fragmentos de las estatuas, lo que permitió recuperar también parte de la decoración del edificio desvalijado en 1793. Esas piezas, reflejo de la magnífica decoración exterior de Notre Dame desde mediados del siglo XIII, constituyeron el primer conjunto estatuario del Museo Nacional de la Edad Media de París, cuando fue abierto en 1844.

(…)

El casual hallazgo se produjo en 1977, cuando 21 de las cabezas que había sido decapitadas en tiempo de Napoleón fueron descubiertas en una casa particular de París. Aún conservaban las marcas de la violencia. Durante años estos fragmentos fueron estudiados por expertos hasta que fueron identificados como figuras del portal de Santa Ana, situado en la fachada occidental de la catedral. Las estatuas representaban a los reyes y reinas del Antiguo Testamento, así como de los diferentes apóstoles, y formaban parte de tallas alargada vestidas con ropas de largos pliegues esculpidos en el mármol.

Ahora, que se habla tanto de Notre Dame tras el incendio sufrido, no está de más recordar esta barbarie artística cometida en nombre de una supuesta diosa Razón. Destrozar el patrimonio histórico-artístico no sé dónde ni desde qué punto puede entenderse razonable, salvo desde el extremismo ideológico o religioso. No estaría de más reflexionar sobre ello.

Sobre el destrozo revolucionario de Notre Dame, ya hablamos anteriormente en este mismo blog.

(FR) L’histoire des têtes des Rois de Juda est raconté ici: Les sculptures de Nôtre-Dame de Paris: focus sur un chef d’oeuvre.

La Torre Eiffel (3): detalle

La Torre Eiffel. París. La foto está tomada para que se observe con detalle la estructura interior y la exterior, para comparar con otra ya publicada con anterioridad, que recoge su interior únicamente.

Algunos datos:

“La estructura comenzó a construirse en 1887. En su construcción participaron 250 obreros. Se inauguró el 31 de marzo de 1889, y fue abierta al público el 6 de mayo de ese año. 

Tuvo una altura inicial de 300 metros. Posteriormente se montó en su cúspide una antena de radio, con la que su altura llegó a los 324 metros. El proyecto original contemplaba que la torre alcanzase los 350 metros de altura, pero los vecinos se alarmaron por la amenaza de que un edificio tan alto y construido sin apenas piedras pudiera caerse, y se manifestaron, provocando un cambio de planes. 

En su época ostentó la marca como la estructura más alta del mundo, hasta el año de 1930 cuando fue superada por la torre Chrysler, de Nueva York, en 1930. 

El peso inicial de la torre era de alrededor de 7300 toneladas, el cual ha ido aumentando gradualmente hasta alzanzar más de 10000, debido al museo, restaurantes, almacenes y tiendas que actualmente alberga. 

Hoy día se le considera el símbolo indiscutible de Francia y de la ciudad de París en particular, siendo el monumento más visitado del mundo.”

Posts anteriores sobre la Torre Eiffel:
Anochecer en París desde la Escuela Militar.
La Torre Eiffel (1).
La Torre Eiffel (2).

La muerte de Santa Cecilia, de Étienne Gautier

La muerte de Santa Cecilia, Étienne Gautier. Museo de Orsay. Fue donada al Museo del Louvre por su propietario, el duque Filiberto de Rambuteau, fue destinado al Museo de Orsay en 1986, donde puede verse en la actualidad. 
Fue expuesto por primera vez en la exposición de París de 1878.

Más información:

“Condenada por haberse resistido a renunciar a su fe cristiana y a su virginidad , Cecilia muere a consecuencia de una tentativa fallida de decapitación ordenada por los jueces paganos. Castamente vestida con una túnica blanca de ribete bordado en oro y con una fíbula esmaltada prendida en ella , la santa lleva en sus brazos la palma del los mártires y una aureola de santidad rodea discretamente su rostro. Reflejo del mármol rojo imperial que sirve de fondo, su sangre mana de su cráneo y resalta vivamente sobre el peldaño de mármol blanco veteado . En primer plano, sobre un suelo decorado con un friso de grecas , el pintor ha colocado tres objetos simbólicos : la rosa cortada y colocada sobre la cimitarra ensangrentada indica la brevedad y también la pasión que caracterizaron la vida de Cecilia , mientras que la lira recuerda la música celeste , que , según La leyenda dorada escuchó durante su martirio y que la convirtió en patrona de los músicos.”

“Los NUBIOS” O “LOS CAZADORES DE ALIGATORES”

cazadores de cocodrilos (2)

Los nubios o Los Cazadores de Aligátores de Ernest Barrias (Museo de Orsay):

Este altorrelieve estaba destinado a la fachada de la galería de antropología del Museo de Historia Natural de París. Una réplica exacta de bronce sigue en la misma ubicación, en la calle Buffon. Se trata de representar “las razas humanas”, y Barrias eligió personajes de “tipo africano”. Este tipo de obra hacía referencia a las esculturas etnográficas, realizadas por Charles Cordier más de treinta años antes.
Los detalles de animales y vegetación, así como de las escamas del reptil o los pinchos de cactus, se expresan con una precisión naturalista. Sin embargo, para este tema, Barrias ha puesto en escena a sus personajes tal y como se hacía entonces en verdaderos “zoos humanos”. El escultor se ha acordado de una atracción de mucho éxito en 1878, en el Jardín de aclimatación: nubios en taparrabos simulando escenas de caza. El suspense era insostenible: ¿Salvará a la mujer de los colmillos del aligátor el hombre con la azagaya? ¿Se salvarán los niños? Esta representación que combina el imaginario de los tiempos primitivos con los modos de vida de los pueblos descubiertos a lo largo de las expediciones coloniales, no se aleja de los estereotipos, frecuentes en aquella época, en este tipo de representación.

Es “gemelo” de “Los cazadores de águilas”, ya tratado también en este blog.

El tacto (Serie de la Dama y el Unicornio)

 

El Tacto, Serie de La Dama y El Unicornio. Museo de Cluny. París.

En el que corresponde al TACTO, la Dama se encuentra de pie con los brazos extendidos en un amplio gesto, empuñando un estandarte con su mano derecha, mientras que la izquierda reposa suavemente sobre el cuerpo del unicornio. En esta pieza el unicornio es de menor tamaño que en las demás y el león presenta orejas puntiagudas y ojos desorbitados. Se representaron, además, dos monos, uno de ellos encadenado a un rollo de papel y tres fieras salvajes: un lobo, una pantera y un guepardo, sujetos con collares. La Dama aparece con el cabello suelto, portando una diadema y vestida con un traje de terciopelo.

Anteriores posts sobre la serie La Dama y el Unicornio:
La vista.

Bóveda principal, Nôtre Dame de París

El interior de la catedral destaca por su luminosidad, gracias a los amplios ventanales que se abren en la cabecera, el claristorio, el triforio y las naves laterales. Gran originalidad y audacia suponen los pilares cilíndricos que separan los espacios de las naves. En contra de lo que se hizo después en la mayoría de edificios góticos, se diseñaron a modo de columnas gigantes, sin haces o columnillas adosadas. Las bóvedas y las tracerías de los ventanales muestran diseños simples, como corresponde a la fase inicial del Gótico en que fueron proyectados. La decoración escultórica de capiteles, enjutas y demás espacios también responde a la sencillez heredera de la tradición cisterciense, y predominan en ellos los elementos vegetales.

Anteriores posts:
  1. Las vidrieras de Nôtre Dame (I).
  2. Vidrieras de Nôtre Dame (II): Capilla de Nuestra Señora de los Siete Dolores.
  3. Fachada Occidental.
  4. Vidrieras de Nôtre Dame (III): Capilla del Santo Sacramento y de San Jorge.

San Juan Bautista, de Jean Dampt

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San Juan Bautista niño, de Jean Dampt, Museo de Orsay. París. 1881 (Siglo XIX). Obra en mármol. El original en yeso se encuentra en Dijon de donde era el artista. Para ver la maestría del autor sólo hay que observar la forma en que el niño se apoya de forma poco estable en un lado mientras reza, el tratamiento de los cabellos y del pequeño trozo de tela que le cubre una cadera, única prenda de ropa que lleva.
Algunas notas sopbe Jean Dampt: 
Hijo de un ebanista, estudió en la Ecole des Beaux-Arts de Dijon; a continuación, en 1874, bajo la dirección de François Jouffroy y Paul Dubois en la Escuela de Bellas Artes de París. Expuso por primera vez en el Salón de la Sociedad de Artistas Franceses en 1876, el busto del arquitecto Belot. En 1877, se produce un error y ocupa el segundo lugar en el Premio de Roma. Completó su servicio militar y luego organiza una Exposición de la Sociedad de Amigos de la Costa de Oro para promover el arte en su región. Participa en el grupo de los Seis con Alexandre Charpentier y Rupert Carabin , uniéndose con Pascal Dagnan-Bouveret y Carlos Schwabe. 
Cuenta con el patrocinio de la condesa Marie-Martine-Pol Béhague, para la que hizo la Sala de los Caballeros (París, Museo de Orsay) y el pequeño grupo de acero, marfil y oro titulado El Caballero Raymondin y el hada Melusina del que Emile Verhaeren dijo: “es una obra de esas que marcan una fecha.”. Para el mismo hotel particular de la condesa realizó el relieve titulado “Temps emportant l’Amour” , presentado en el Salón de París de 1898, que decoraba la gran escalera en mármol policromo, inspirada en la escalera de la Reina en Versalles, siguiendo la moda de la época. El edificio fue vendido para la instalación de la Embajada de Rumanía en París. 
Se presenta como militante idealista, Joséphin Péladan dijo de él , “Dampt debe ser considerado como uno de los mejores artistas de nuestro tiempo: a un conocimiento considerable, se une una conciencia extrema y la auténtica voluntad del ideal.”

Jardines de las Tullerías

Jardines de las Tullerías. París. Francia.

En 1564 comenzaron las obras de construcción del Palacio de las Tullerías, el cual, bajo las caprichosas órdenes de Catalina de Medicis, iría acompañado por unos preciosos y extensos jardines de estilo florentino. El palacio y sus jardines deben su nombre a las fábricas de “tuilles” o tejas, que antes se encontraban situadas en ese lugar.

Los jardines se convirtieron en el lugar de celebración de lujosas fiestas en las que los invitados disfrutaban entre los verdes parajes, fuentes y esculturas. En aquella época los jardines se encontraban rodeados por altos muros que protegían la privacidad de la alta sociedad.

Tras el traslado de la Corte a Versalles, el palacio y los jardines quedaron en el abandono y no volvieron a recuperar su esplendor hasta su vuelta, cuando los jardines fueron transformados al estilo inglés. Posteriormente Napoleón ordenó la construcción del Arco de Triunfo del Carrusel, uniendo los jardines con el Louvre.

En 1870 el Palacio de las Tullerías fue destruido a manos de la Comuna de París, pero los jardines lograron salvarse y sobrevivir hasta nuestros días como jardines públicos.

"La Princesa Mathilde", de Jean Baptiste Carpeaux

La Princesa Mathilde, de Jean Baptiste Carpeaux. Museo de Orsay. París. Como consecuencia de este busto, se le encargó diversas obras de la Ópera de París, especialmente el conjunto La Danza, que se encuentra en la fachada de la llamada “Ópera Garnier“.
La Princesa Mathilde era la hija de Jerome Bonaparte, hermano de Napoleón, y de su segunda mujer, la princesa Catalina de Württemberg, hija del Rey Federico de Wurttemberg. Contrajo matrimonio con un noble ruso, Anatole Demidov, matrimonio que fue tormentoso por las personalidades tan vivas de ambos. Él quiso mantener a su amante a pesar del matrimonio y a pesar de que le habían elevado a la dignidad de Príncipe por el matrimoio, título que nunca fue aceptado en Rusia.
La familia imperial rusa siempre la apoyó a ella en sus problemas de Demidov. En la resolución judicial de separación fue condenado él a pagarla una pensión anual de 200.000 francos.
Ella continuó viviendo en París, donde tuvo un salón al que invitaba a literatos y pensadores, hasta prácticamente su muerte salvo un breve exilio en Bélgica tras la caída del Segundo Imperio Francés. De hecho, fue la única de la familia Bonaparte a la que se le permitió quedarse en Francia tras la expulsión de aquella en 1886.
Se dice que tenía una de las llaves de Les invalides.
Murió en 1904, a la edad de 83 años.

Gran Altar de l’Église du Dome(París)

Gran Altar con Baldaquino, de San Luis de los Inválidos, París, Francia.

Inspirada por la basílica de San Pedro de Roma, se encuentra dividida en dos partes: l’Èglise du Dome y Saint Louis des Invalides. Con ello, se conseguía el objetivo de Luis XIV: poder rezar en una misma iglesia que los inválidos por actos de guerra, a los que se destinaba Saint Louis des Invalides, pero sin mezclarse con ellos. Este es el altar mayor de l’Èglise du Dome, o capilla de la realeza, donde, a día de hoy, está también la tumba de Napoleón. Es interesante la foto mostrada, porque primero, apunta las dimensiones reales del altar (está tomada de pie en el suelo de la basílica, como si se estuviera mirando hacia arriba) y segundo, puede observarse el parecido con el baldaquino de San Pedro de Roma, en especial en las columnas salomónicas, aunque es de más reducidas dimensiones el de París.

Anteriores posts sobre el Hôtel des Invalides:

  1. San Luis de los Inválidos.
  2. Hôtel des Invalides.
  3. L’Èglise du Dome.
  4. Entrada principal.
  5. Tumba de Napoleón.
  6. Cúpula de L’Église du Dome.
  7. Patio interior principal de l’Hôtel des Invalides (Cour d’Honneur).

La recepción del Gran Condé por Luis XIV, de Jean-Léon Gérôme

La recepción del Gran Condé por Luis XIV, de Jean-Léon Gérôme. Museo de Orsay. París. 1878.

En la gran escalera de los Embajadores, en Versalles, Luis XIV se prepara a recibir al Gran Condé en 1674, reciente vencedor de la batalla de Seneffe contra Guillermo de Orange. Con este gesto, pone término a un exilio de casi quince años, destinado a castigar a “su primo” por haber dirigido la Fronda contra el poder real.
Gérôme condensa en un lienzo de formato modesto toda su pasión por la reconstitución histórica. Para que la escena sea plausible, utiliza diferentes fuentes iconográficas: grabados del castillo de Versalles o retratos de los personajes representados.La composición está dinamizada por una vista de abajo arriba y por el descentramiento de la gran X que la sostiene. Gérôme despliega una paleta refinada, en la que la claridad del conjunto y la frialdad de los mármoles son reavivados por los colores de los trajes y de las banderas.
Gérôme pinta este cuadro con la esperanza de venderlo al duque de Aumale que está arreglando el castillo de Chantilly, antigua propiedad de los Condé. La operación fracasa y el cuadro es vendido al millonario estadounidense William Henry Vanderbilt.

La Torre Eiffel. París.

La Torre Eiffel. París.

La torre Eiffel (tour Eiffel, en francés), inicialmente nombrada tour de 300 mètres (torre de 300 metros), es una estructura de hierro pudelado diseñada por los ingenieros Maurice Koechlin y Émile Nouguier, dotada de su aspecto definitivo por el arquitecto Stephen Sauvestre y construida por el ingeniero francés Alexandre Gustave Eiffel y sus colaboradores para la Exposición Universal de 1889 en París.   

Situada en el extremo del Campo de Marte a la orilla del río Sena, este monumento parisino, símbolo de Francia y de su capital, es la estructura más alta de la ciudad y el monumento que cobra entrada más visitado del mundo, con 7,1 millones de turistas cada año. Con una altura de 300 metros, prolongada más tarde con una antena hasta los 324 metros, la torre Eiffel fue la estructura más elevada del mundo durante 41 años. 

Fue construida en dos años, dos meses y cinco días, y en su momento generó cierta controversia entre los artistas de la época, que la veían como un monstruo de hierro. 

Tras finalizar su función como parte de las Exposiciones Universales de 1889 y 1900, fue utilizada en pruebas del ejército francés con antenas de comunicación, y hoy en día sirve, además de atractivo turístico, como emisora de programas radiofónicos y televisivos.

Posts anteriores sobre la Torre Eiffel:
Anochecer en París desde la Escuela Militar.
La Torre Eiffel (1).

Estatua de Enrique IV, Pont Royal

Estatua ecuestre en bronce de Enrique IV, Pont Royal. París (Francia).

En el punto en el que el Puente Nuevo (Pont Neuf), cruza la Isla de la Ciudad (Île de la Cité), se encuentra una estatua ecuestre de Enrique IV, encargada en un principio a Giambologna, por María de Médicis, la viuda de Enrique IV y Regente de Francia en 1614. Después de su muerte, el ayudante de Giambologna, Pietro Tacca, concluyó la estatua, que fue erigida en su pedestal por Pietro Francavilla, en 1618. Fue destruida en 1792, durante la Revolución Francesa, pero se realizó una copia en 1818, después de la Restauración de la monarquía Borbón. El bronce de la nueva estatua fue obtenido del bronce de otra estatua de Louis Charles Antoine Desaix y de otra de Napoleón que fue fundida. La nueva estatua fue elaborada con un molde que sobrevivió del original. Dentro de la estatua, el nuevo escultor François-Frédéric Lemot puso tres cajas, conteniendo la historia de la vida de Enrique IV, un pergamino del siglo XVII que contiene un certificado de la estatua original, un documento que describe cómo la nueva fue encargada y una lista de las personas que contribuyeron con suscripción pública.