Jardines de las Tullerías

Jardines de las Tullerías. París. Francia.

En 1564 comenzaron las obras de construcción del Palacio de las Tullerías, el cual, bajo las caprichosas órdenes de Catalina de Medicis, iría acompañado por unos preciosos y extensos jardines de estilo florentino. El palacio y sus jardines deben su nombre a las fábricas de “tuilles” o tejas, que antes se encontraban situadas en ese lugar.

Los jardines se convirtieron en el lugar de celebración de lujosas fiestas en las que los invitados disfrutaban entre los verdes parajes, fuentes y esculturas. En aquella época los jardines se encontraban rodeados por altos muros que protegían la privacidad de la alta sociedad.

Tras el traslado de la Corte a Versalles, el palacio y los jardines quedaron en el abandono y no volvieron a recuperar su esplendor hasta su vuelta, cuando los jardines fueron transformados al estilo inglés. Posteriormente Napoleón ordenó la construcción del Arco de Triunfo del Carrusel, uniendo los jardines con el Louvre.

En 1870 el Palacio de las Tullerías fue destruido a manos de la Comuna de París, pero los jardines lograron salvarse y sobrevivir hasta nuestros días como jardines públicos.

El general Murat en la batalla de Aboukir (detalle)

La batalla de Abukir (1799) fue el último triunfo militar de Napoleón Bonaparte en Egipto antes de su retorno a Francia; frustrando el intento anglo-otomano de reconquistar Egipto.  
Un ejército turco de unos dieciocho mil hombres al mando de Mustafá Bajá, desembarcó en Abukir (Egipto), en marzo de 1799. Cuando Napoleón, que estaba sitiando Acre, fue informado de ello, levantó el cerco retirándose de Siria. Mientras estaba de camino al sur, los otomanos derrotaron a las pequeñas guarniciones francesas del litoral egipcio.  
El 14 de junio, el contingente francés de Napoleón alcanzó El Cairo con tan sólo unos siete mil soldados; el general reunió unidades de otras guarniciones y marchó hacia el norte. Encontró diez días después a los otomanos congregados en Abukir, junto a su flota, desplegados en tres líneas de batalla y dos fortines.  
Los franceses atacaron. Los inexpertos y atrasados turcos se defendieron valerosamente contra los más de diez mil soldados veteranos de las guerras revolucionarias. A mediodía, una carga de caballería del general Joachim Murat puso en fuga a los otomanos, tomó uno de los fortines y capturó a Mustafá; con él se rindieron seis mil hombres.  
Los franceses sufrieron unas 386 bajas. Los otomanos perdieron otros dos mil hombres muertos en combate, y más de cuatro mil ahogados. Otros dos mil quinientos turcos se encerraron en el castillo de Abukir, pero no disponían de agua potable. Durante la semana siguiente, un millar de ellos murieron; el 2 de agosto, los demás supervivientes izaron la bandera blanca.

El Museo del Louvre desde la terraza del Museo de Orsay

El Museo del Louvre, desde la terraza situada en la última planta del Museo de Orsay, con el río Sena en primer plano y el Puente Nuevo (Pont Neuf). A la izquierda, se puede ver el jardín de las Tullerías.
El Museo del Louvre antes que museo fue Palacio Real , hasta que Luisa XIV construyó Versalles y trasladó la corte allí:

El edificio en sí resulta una muestra de la evolución de la arquitectura y del gusto coleccionista en Francia. El Palais du Louvre se levanta en los terrenos de un castillo de la Edad Media, del cual se conservan los cimientos y parte del foso. Sobre esta edificación se asentó uno de los mayores palacios reales de toda Europa; en 1527, Francisco I, rey de Francia y gran mecenas de las artes, encargó a su arquitecto Pierre Lescot una residencia próxima al núcleo cortesano de la Cité, en París. El gusto del monarca se decantaba por el Renacimiento italiano, estilo que empleó Lescot para realizar un edificio clásico organizado alrededor de un patio cuadrado, el Cour Carré. Dentro de esta primera fase de construcción hemos de mencionar otras dos intervenciones de importancia. La primera fue llevada a cabo por el sucesor de Francisco I, Enrique II; la segunda corresponde a la viuda de éste, Catalina de Médici, quien en 1564 encargó a Philibert de l’Orme la construcción de una segunda residencia real al oeste del Louvre, en los jardines de las Tullerías. Esta construcción constituye la primera ampliación del Louvre, puesto que en 1595 se unieron ambas residencias. 

Un segundo bloque de remodelaciones corresponde al siglo XVII, durante el cual se produjeron alternativamente un abandono de la residencia, que se convirtió en un mercado repleto de chabolas adosadas a los muros, y la restauración de la fachada ordenada por Luis XIV. Estas obras son las que marcan la estética actual del edificio, sujetas al estricto Barroco francés. Los arquitectos fueron Claude Perrault, autor del proyecto y doctor en Medicina, Le Vau y Le Brun. La intervención tuvo lugar entre los años 1667 y 1670. 

La última obra histórica tuvo lugar en 1800, bajo el reinado y el impulso personal de Napoleón Bonaparte. Ordenó construir el gran arco triunfal frente a la fachada, el llamado Arc du Carrousel; también llevó a cabo diversas tareas de restauración y la construcción del ala del Sena, encargada a los arquitectos Percier y Fontaine. Las obras las remataría Napoleón III, sobrino del emperador, con el ala norte en paralelo a la del Sena, lo que dota de simetría al conjunto“.

Tumba de Napoleón, Les Invalides

La Tumba de Napoleón bajo la cúpula de los Inválidos.

El 5 de mayo de 1821 Napoleón Iero muere en la isla de Santa Elena en la que estaba exilado desde 1815. Es enterrado cerca de un manantial, a la sombra de varios sauces llorones, en el “valle del Geranio”. Sus restos mortales siguen allí hasta 1840. Es en 1840 cuando fue decidido por el rey Luis Felipe Iero el traslado del cuerpo del Emperador. Marinos franceses, bajo el mando del príncipe de Joinville, traen de vuelta a Francia el ataúd a bordo del barco la “Belle Poule”.
Un funeral nacional acompaña el regreso de las cenizas del Emperador Napoleón Iero, trasladadas a los Invalides el 15 de Diciembre de 1840 esperando la construcción de la tumba. Esta fue encargada en 1842 por el rey Luis Felipe al arquitecto Visconti (1791-1853), que realiza bajo el Domo importantes transformaciones cavando un agujero inmenso para acoger la tumba. El cuerpo del Emperador Napoleón Iero se mete el 2 de abril de 1861. La tumba, realizada en bloques de cuarcita roja, situada sobre un pedestal de granito verde de los Vosgos, está rodeada de una corona de laureles y de inscripciones que recuerdan las grandes victorias del Imperio. Rodeando la Tumba, doce “Victorias” esculpidas por Pradier, simbolizan las campañas militares de Napoleón. Sobre el mármol polícromo están inscritas 8 famosas victorias. En la galería circular, una serie de 10 bajorrelieves esculpidos por Simart, representan las principales acciones del reino: pacificación de la nación, centralización administrativa, consejo de Estado, Código civil, Concordato, Universidad imperial, corte de cuentas, código mercantil, Grandes obras, Legión de honor. En el fondo de la cripta, encima de la losa bajo la que descansa el Rey de Roma, se erige una estatua del Emperador vestido con la simbología imperial.

Anteriores posts sobre Los Inválidos:
San Luis de los Inválidos.
Hôtel des Invalides.
L’Èglise du Dome.
Entrada principal.

La Coronación de Napoléon, de Jean Louis David (detalle) / Napoleon’s coronation, by Jean Louis David (detail)

La Coronación de Napoleón. Jean Louis David. Museo del Louvre.

La consagración de Napoleón (en francés Le Sacre de Napoléon) es una pintura de Jacques-Louis David, pintor oficial de Napoleón Bonaparte realizada entre 1805 y 1808. El cuadro tiene unas impresionantes dimensiones de 629 x 979 cm y se conserva en el Museo del Louvre de París, Francia, si bien existe una réplica posterior en el Palacio de Versalles. La coronación y la consagración tuvieron lugar en Notre Dame de París, una manera para Napoleón de poner de manifiesto que era un hijo de la Revolución: designaba la capital como el centro político, administrativo y cultural de Francia.

(…) 

La escena se desarrolla el 2 de diciembre de 1804, en la catedral de Notre Dame de París. Napoleón se distancia aquí del protocolo de la monarquía de antiguo régimen y quiere romper con la herencia de la Casa de Borbón. Sin embargo, los distintos objetos recuerdan los símbolos reales: están presentes la corona y el cetro. El emperador es consagrado por la gracia de Dios, pero su coronación por mano propia simboliza su derecho a la corona por la voluntad del pueblo. En efecto, Napoleón nunca “arrebató” la corona de manos del Papa, según el mito inventado por Adolfo Thiers y repetido erróneamente desde entonces. Este gesto estaba previsto en los preparativos oficiales y había sido aprobado por el Papa. 

El decorado arcaizante, el globo crucífero y la corona de laurel indican la fascinación de Napoleón a la vez por el imperio carolingio y el imperio romano. La presencia de altos dignatarios así como de la familia Bonaparte son los apoyos del nuevo régimen. Componen a la nueva nobleza de imperio (oficialmente fundado en 1808), de una nobleza basada en el mérito. Napoleón restablece una corte con una etiqueta y reside en los palacios de la monarquía francesa (Tullerías).

(ENG)

Napoleon’s Coronation (Le Sacre de Napoleon, in French), was painted by Jean-Louis David, Napoleon’s official painter, between 1805 and 1808. It has incredible dimensions (629 by 979 cm) and is exhibited at the Musèe du Louvre, France, although there ís another smaller version displayed at the Versailles’ Palace. The coronation and consecration took place at the Cathedral of Nôtre Dame de Paris, to show the world that he was a son of the Revolution: he appointed the capital as The political, executive and cultural center of France.

The scene took place on December 2nd, 1804, in the Cathedral of Nôtre Dame de Paris. He distances himself from the protocol of the Ancien Regime’s monarchy and wants to break with the House of Borbon’s heritage. In fact, Napoleón never took the crown from the Pope’s hands, according to the myth elaborated by Adolfo Thiers and repeated incorrectly since then. That gesture was preplanned in the official preparations and was approved by the Pope.

The arcaic decoration, the ancient globe and the laurel crown point to the fascination for the Carolingian kingdom and the Roman Empire. The attendance of the high dignataries and the Bonaparte’s family show the support for the new regime. They are the members of the new empire’s nobility (officially founded in 1808) based on merits. Napoleon re-establishes a royal family with protocol and lives in the palaces of the traditional French monarchy (Tulleries).

Foto realizada en agosto de 2015.