El Museo del Louvre desde la terraza del Museo de Orsay

El Museo del Louvre, desde la terraza situada en la última planta del Museo de Orsay, con el río Sena en primer plano y el Puente Nuevo (Pont Neuf). A la izquierda, se puede ver el jardín de las Tullerías.
El Museo del Louvre antes que museo fue Palacio Real , hasta que Luisa XIV construyó Versalles y trasladó la corte allí:

«El edificio en sí resulta una muestra de la evolución de la arquitectura y del gusto coleccionista en Francia. El Palais du Louvre se levanta en los terrenos de un castillo de la Edad Media, del cual se conservan los cimientos y parte del foso. Sobre esta edificación se asentó uno de los mayores palacios reales de toda Europa; en 1527, Francisco I, rey de Francia y gran mecenas de las artes, encargó a su arquitecto Pierre Lescot una residencia próxima al núcleo cortesano de la Cité, en París. El gusto del monarca se decantaba por el Renacimiento italiano, estilo que empleó Lescot para realizar un edificio clásico organizado alrededor de un patio cuadrado, el Cour Carré. Dentro de esta primera fase de construcción hemos de mencionar otras dos intervenciones de importancia. La primera fue llevada a cabo por el sucesor de Francisco I, Enrique II; la segunda corresponde a la viuda de éste, Catalina de Médici, quien en 1564 encargó a Philibert de l’Orme la construcción de una segunda residencia real al oeste del Louvre, en los jardines de las Tullerías. Esta construcción constituye la primera ampliación del Louvre, puesto que en 1595 se unieron ambas residencias. 

Un segundo bloque de remodelaciones corresponde al siglo XVII, durante el cual se produjeron alternativamente un abandono de la residencia, que se convirtió en un mercado repleto de chabolas adosadas a los muros, y la restauración de la fachada ordenada por Luis XIV. Estas obras son las que marcan la estética actual del edificio, sujetas al estricto Barroco francés. Los arquitectos fueron Claude Perrault, autor del proyecto y doctor en Medicina, Le Vau y Le Brun. La intervención tuvo lugar entre los años 1667 y 1670. 

La última obra histórica tuvo lugar en 1800, bajo el reinado y el impulso personal de Napoleón Bonaparte. Ordenó construir el gran arco triunfal frente a la fachada, el llamado Arc du Carrousel; también llevó a cabo diversas tareas de restauración y la construcción del ala del Sena, encargada a los arquitectos Percier y Fontaine. Las obras las remataría Napoleón III, sobrino del emperador, con el ala norte en paralelo a la del Sena, lo que dota de simetría al conjunto«.

Frescos del techo del Salón de Venus (Palacio de Versalles)

Fresco del techo. Salón de Venus. Palacio de Versalles. París.

Este salón, así como el Salón de Diana, constituía el principal acceso al Gran Aposento, ya que la gran escalera, conocida como «escalera de los Embajadores» (destruida en 1752) desembocaba en él. Durante las veladas de aposento, aquí se instalaban mesas cubiertas de cestas de flores, de pirámides de fruta fresca y singular como naranjas y limones, así como frutas confitadas y mazapanes.

Al igual que todas las estancias siguientes, este salón debe su nombre a un planeta, tema asociado al mito solar que inspiró toda la decoración de Versalles en los años 1670. Aquí Venus aparece representada en el techo con los rasgos de la diosa del Amor que, en la Antigüedad griega, estaba asociada a este planeta. Las demás composiciones pintadas, que adornan los arranques de la bóveda (dovelajes), representan hazañas de héroes antiguos que remiten a la vez al planeta del lugar y a las hazañas de Luis XIV: así, por ejemplo, el dovelaje que representa a Augusto presidiendo los juegos del circo debe interpretarse como una alusión al famoso carrusel celebrado en honor a la reina, y el dovelaje que presenta a Alejandro desposando a Roxana, como una evocación del matrimonio de Luis XIV. 

De toda la enfilada, el Salón de Venus es el que posee la decoración más barroca. Este es el único lugar en el que Le Brun estableció un diálogo entre arquitectura, escultura y pintura, unas veces real y otras figurada: las pilastras y columnas de mármol se retoman en las perspectivas pintadas por Jacques Rousseau, y dos estatuas en engañifa del lado de las ventanas, se contraponen a la figura de Luis XIV obra de Jean Warin.

Posts anteriores sobre el Palacio de Versalles:
Fuentes de Versalles.
El Gran Canal de Versalles.
El Rey gobierna por sí mismo (detalle).
Retrato de Luis XIV, Versalles.
Salón de los Espejos.
Habitación de la Reina (detalle).