Portada de la Iglesia de San Pablo (Córdoba)

Portada exterior de la Iglesia de San Pablo (Córdoba). Daba entrada al Convento de los Dominicos creado por Fernando III el Santo en el siglo XIII.

Portada de la Iglesia de San Pablo. Córdoba. España.

La iglesia de San Pablo es una templo católico embarcado dentro de las iglesias fernandinas de la ciudad de Córdoba, España. La actual iglesia y el ya desaparecido convento de San Pablo están construidos sobre un espacio que albergó siempre grandes edificaciones por su privilegiada situación, ante la puerta de Hierro de la ciudad y junto una de sus principales vías de acceso. Primero fue el circo romano cordobés, luego, los musulmanes construyeron un palacio almohade y finalmente los cristianos un convento de los dominicos.

Portada de la Iglesia Barroca de San Pablo

(…) En 1848, ante el estado ruinoso del convento se ordenó su derribo, quedando de él solo las referencias de los escritores del siglo XIX. La iglesia y dependencias anejas se conservaron y a principios del siglo XX, Castiñeira, Inurria y P. Pueyo realizaron una gran restauración, eliminando del interior la decoración barroca del siglo XVII.

En 1904 los Padres Claretianos se hicieron cargo del templo, que hasta nuestros días funciona como parroquia de culto regular.

(…) La iglesia tiene una portada en la calle Capitulares, barroca, realizada en mármol en 1708, por la que se accede a un pequeño compás en cuyo frente se encuentra la iglesia propiamente dicha, cuya fachada principal tiene una portada adosada de estilo manierista del siglo XVI.

Castillo de Almodóvar del Río

Castillo de Almodóvar del Río, Córdoba.
“En el siglo IX, Almodóvar del Río se conoce como Almudawar Al-Adna. Durante el siglo X estuvo totalmente vinculado al Califato de Córdoba, pasando a pertenecer en los siglos XI y XII a la Taifa de Carmona, posteriormente a la Taifa de Sevilla, y por último al imperio Almohade.
El Rey Moro Abed Mohammed de Baeza muere a las puertas del Castillo en el año 1226, año en el que la fortaleza cae en manos cristianas al ser entregada a Fernando III “El Santo”. Desde entonces el castillo será sometido a sucesivas ampliaciones por los Reyes castellanos D. Pedro I de Castilla y Enrique II de Trastámara. Tanto Alfonso XI el Justiciero, como Pedro I el Cruel, también intervienen en dichas ampliaciones.
El castillo de Almodóvar ha sido testigo de muchos acontecimientos a lo largo de su historia.
Sus muros han servido de prisión a Doña Juana de Lara (esposa del infante D. Tello, hermanastro del Rey Pedro I), de custodia de los tesoros de Castilla, y sus mazmorras han sido testigo de la agonía de prisioneros ilustres como el I Duque de Benavente.”
Las fotos ilustran la dificultad de ascensión para llegar al castillo, que sería aún mayor si un ejército enemigo intentase conquistarlo.

Catedral de Toledo

Catedral Primada de Toledo.

La Catedral de Toledo es un edificio del periodo gótico clásico, iniciado en 1226. 
Toledo, capital del reino visigodo, tenía en este lugar su correspondiente templo visigodo que fue destruido para construirse una mezquita tras la invasión musulmana. Se especula con que la superficie de dicha mezquita tuviera la anchura de las cinco naves actuales. Mínimos restos han quedado de esta mezquita toledana. 
El rey de León y Castilla Alfonso VI toma Toledo en 1085 prometiendo tolerancia a las gentes y creencias de los conquistados, respetando inicialmente esta mezquita mayor. Sin embargo, la sensibilidad del monarca hispano, acostumbrado a negociar con los también españoles musulmanes era completamente ajena a su mujer Constanza y al nuevo obispo Bernard de Sedirac, ambos franceses, que aprovecharon la ausencia del monarca dos años después para tomarla y consagrarla por la fuerza. 
Aunque el enfado de Alfonso VI fue mayúsculo, las circunstancias no permitían marcha atrás y desde 1087 la mezquita mayor de Toledo se convirtió en la nueva catedral de Santa María. 
Transcurrió siglo y medio para que se acometiera la gran obra gótica actual. La decisión de la construcción de este edificio fue tomada en tiempos de Fernando III por el arzobispo toledano Rodrigo Jiménez de Rada. 
Jiménez de Rada, que tanto había viajado por Francia, debió querer iniciar un templo grandilocuente y a la moda europea y dejar atrás la mezquita consagrada que debía parecerle “poco cristiana” con su intrincada y oscura estructura a base de columnas y arcos.