El Doncel de Sigüenza (panorámica general)

El Doncel de Sigüenza, sepulcro de Martín Vázquez de Arce. Catedral de Sigüenza. Guadalajara. España.

El sepulcro, colocado sobre tres leones, está bajo una hornacina en arco de medio punto, con la estatua del Doncel en alabastro. Lo que más resalta es que no es una figura yacente, dormida, sino que se encuentra recostado, con una pierna sobre la otra y apoya el brazo medio incorporado, en actitud de leer un libro que sostiene abierto en sus manos. La iconografía habitual durante la Edad Media reserva los libros a personajes eclesiásticos, por lo que su uso en este caso puede considerarse una innovación, relacionada con el aumento de la literatura profana desde la crisis bajomedieval y la invención de la imprenta (presente en España desde 1472, con el Sinodal de Aguilafuente), aunque la difusión de la lectura que trajeron los libros de caballerías es posterior.

Su padre fue secretario personal de la familia de Mendoza, residiendo en la ciudad de Guadalajara, donde Martín se convirtió en paje del primer Duque del Infantado. Tuvo una hija, de nombre Ana. 

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El Doncel de Sigüenza: detalle del rostro.
El Doncel de Sigüenza: detalle del rostro (II).

El Doncel de Sigüenza (detalle)

El Doncel de Sigüenza (detalle). Catedral de Sigüenza. Guadalajara. 

La iconografía habitual durante la Edad Media reserva los libros a personajes eclesiásticos, por lo que su uso en este caso puede considerarse una innovación, relacionada con el aumento de la literatura profana desde la crisis bajomedieval y la invención de la imprenta (presente en España desde 1472, con el Sinodal de Aguilafuente), aunque la difusión de la lectura que trajeron los libros de caballerías es posterior. 

Aparece enfrascado en la lectura de un libro mientras descansa de un ejercicio militar, con las piernas protegidas por su armadura, graciosamente cruzadas. La figura está vestida con armadura y con la cruz de Santiago en el pecho, pintada en rojo destacando sobre el blanco del alabastro. (…) La cabeza está cubierta con un bonete que se le adapta totalmente.

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El Doncel de Sigüenza / Sigüenza’s «Young Squire»

el doncel de siguenza detalle

Es, sin duda, una de las esculturas más importantes del arte funerario español y que ha hecho que la catedral de Sigüenza, y en especial la capilla de los Vázquez de Arce, tenga fama internacional.
Martín Vázquez de Arce, el Doncel, falleció a los 25 años de edad, en la Vega de Granada, durante los últimos momentos de la Reconquista. La foto muestra su perfil desde su lado izquierdo. La escultura lo representa concentrado en la lectura de un libro, que es el único problema que presenta: el tomo es demasiado pequeño para que el libro pueda cerrarse.
Al fondo se ve a Santiago Peregrino, con la concha en el sombrero y el bastón de su mano derecha. Se considera una representación del caballero renacentista (está realizada a principios del siglo XVI) por la unión de las armas (caballero muerto en batalla, por eso no está reclinado en cojines) y las letras (leyendo un libro). Además, las proporciones del cuerpo son perfectas, según los cánones del Renacimiento. Por último, es digna de mención la serenidad que emana del conjunto pero, sobre todo, de la expresión del rostro.
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(ENG):
It is undoubtedly one of the most important sculptures of Spanish funerary art and it has made the Cathedral of Sigüenza, and specially the chapel of Vázquez de Arce’s family, a world-renowned place.
Martín Vázquez de Arce, the young squire, died at 25 years old, in Granada’s meadow, in the last stages of the Reconquest. The photo shows the statue’s profile viewed from the left side of the sculpture. He is represented concentrated in the book he reads. The book is the only problem that the naturalistic statue poses: its volume is too short for the book to close.
In the background we can see Apostle Santiago as a pilgrim, with the shell in the hat and the walking stick in his right hand. It is widely considered as a depiction of a Renaissance knight (it was made in the early XVIth century), joining the weapons (knight killed in action, so he is not depicted lying in the cushions) and the literature (he is reading a book). Besides, the scupture’s proportions are perfect, according to Renaissance’s beauty standards. Last but not least, his serene expression deserves a mention.