Catedral de Murcia (Imafronte)

Catedral de Murcia. Portada principal o Imafronte.

Imafronte de la Catedral de Murcia. Barroco. Siglo XVIII.

De estilo barroco, la fachada principal o imafronte es de una belleza y monumentalidad de excepción, única en su género. 

Sustituye a una fachada anterior, realizada a mediados del siglo XVI bajo la dirección de Jerónimo Quijano, en tiempos del obispo Esteban de Almeyda (1546-1563).

En el siglo XVIII, debido a las continuas riadas y frecuentes terremotos, el imafronte se vio afectado acusando una preocupante falta de firmeza. El Cabildo pidió informes a Sebastián Feringán (ingeniero militar director de las obras del Arsenal de Cartagena) y Fray Antonio de San José, que aconsejaron su demolición total. 

En 1732 se comienza a demoler la fachada anterior, procediéndose a realizar la nueva entre 1737 y 1754.

Orientada a occidente, se pensó como un retablo de piedra abierto a la plaza según encargo del propio Cabildo y del Cardenal Belluga, siendo diseño del arquitecto Jaime Bort (basándose en planos de Feringán), que contó con numerosos colaboradores como Manuel Bergaz, José Campos, Juan de Gea, y José López. La cimentación se debe al propio Sebastián Feringán. 

En 1749 Jaime Bort marchó a Madrid para trabajar en la Corte, continuando las obras su discípulo Pedro Fernández, quien terminó los trabajos en 1754.

La financiación de la obra pasó por serias dificultades, que se superaron gracias a las aportaciones de particulares, de la Casa Real y el Cardenal Belluga. 

El imafronte está enteramente dedicado a la Santísima Virgen María, titular del templo, apareciendo en ella también incontables efigies de santos y mártires vinculados a la Diócesis de Cartagena; muchas de ellas fueron realizadas por el imaginero francés Antonio Dupar. 

La fachada está dividida en dos cuerpos horizontales y tres tramos verticales. Los verticales están divididos por grandes columnas uniéndose los laterales al central por medio de unas grandes volutas, rematándose la calle central con una gran moldura curva que, como un frontón, forma un casquete de bóveda con la escultura de la Asunción de la Virgen. En la base de los tres cuerpos se abren las tres puertas que corresponden a las tres naves del interior del templo: las dos laterales (la de San José o del Cabildo y la de San Juan o del Concejo) y la central, llamada Puerta del Perdón (la cual sólo se abre con ocasión de grandes solemnidades), coronada por una gran hornacina con el grupo escultórico de la Virgen María con los Arcángeles.

Imafronte de la Catedral de Murcia, calle principal, correspondiente a la Puerta del Perdón.

Altar del Trascoro (Catedral de Sigüenza)

Catedral de Sigüenza Altar del TRascoro

Altar del Trascoro. Catedral de Sigüenza. Guadalajara.

Entrando por la fachada principal lo primero que sorprende del templo es el conjunto monumental de estilo barroco de que consta el trascoro. Hasta el siglo XVII se encontraban adosados en su muro tres altares. En 1666 por deseo del obispo Andrés Bravo de Salamanca, encargó a Juan de Lobera y Pedro Miranda la realización del gran retablo barroco para colocar la imagen de Santa María de la Mayor, de quien era muy devoto el obispo.19

El altar está constituido por seis grandes columnas salomónicas de mármol negro traído desde Calatorao, otras cuatro columnas un poco más pequeñas son de mármol rojo de Cehegín y también se utilizó el mármol blanco de Fuentes de Jiloca. En una hornacina colocada en la parte central del retablo se encuentra situada la imagen de Santa María, patrona de Sigüenza.57

La escultura de Santa María, es una imagen románica del siglo XII, se cree que fue una ofrenda del obispo Bernardo de Agén, y era la imagen que le acompañaba en sus reconquistas por los territorios del obispado. Es de madera de ciprés policromada, lleva sobre su rodilla izquierda a su hijo Jesús y en su mano derecha sostiene una flor de lis. Por encontrarse muy deteriorada en el siglo XIV, fue reformada dándole un «aire gótico» y revestida con chapa de plata.Fue venerada en el primitivo retablo del altar mayor de la catedral, de donde le proviene el nombre popular de Santa María de la Mayor. Cuando se construyó el nuevo retablo para la capilla mayor, la imagen se trasladó a la iglesia de Santa María de los Huertos y en 1617 volvió a la catedral para ocupar un lugar en el retablo de la capilla de la Anunciación hasta el año 1673, en el que se trasladó definitivamente al altar del trascoro. Durante la guerra civil española, la imagen sufrió diversos daños que obligaron a una nueva restauración en 1974, en la que se retiraron las chapas de plata que cubría la madera policromada, dejándola como parece que tenía que ser su apariencia original.58

Anteriores posts sobre la Catedral de Sigüenza: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7.

Las cabezas cortadas de la Galería de los Reyes de Notre Dame

estatuas notre dame en museo cluny

Las cabezas cortadas de las estatuas de la Galería de los Reyes de Notre Dame. Museo Cluny. París

Poco después de su apertura en plena Edad Media corrió la creencia entre la población de que, en realidad, la mayoría de aquellas estatuas representaban a los Reyes de Francia. Un error de interpretación que las convirtió en víctimas del fanatismo revolucionario cuando, en enero de 1793, se produjo la ejecución de Luis XVI. El Rey había sido condenado por la Convención Nacional, poco después de que su suerte quedara sellada al intentar acogerse a la protección de la Asamblea Legislativa y pedir ayuda a las potencias extranjeras.

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Tras su decapitación, las autoridades revolucionarias ordenaron la destrucción de todos los símbolos de la realeza. Obviamente, las estatuas de la famosa catedral parisina quedaron bajo el punto de mira y no tardaron en ser arrasadas por la vorágine vandálica en octubre del mismo año. Aquellas obras de arte representaban realmente a los reyes de Judá, ancestros de Cristo, y no a los reyes galos, como se pensaba. La confusión era difícil de aclarar si tenemos en cuenta que entre las esculturas destruidas y robadas se encontraban las 28 situadas en la conocía como Galería de Reyes.

Pero el cuidado que tuvieron con estas no fue precisamente modélico, a pesar de que procedieron «con cuidado de no dañar el resto del edificio». Primero fueron descoronadas, después decapitadas a golpe de maza representando la ejecución de Luis XVI en la guillotina y, por último, amontonadas en la plaza que da acceso a Notre Dame, donde permanecieron olvidadas hasta que fueron vendidas a un maestro de obras en 1796.

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Se supo más adelante que Jean-Baptiste Lakanal, hermano del célebre erudito y diputado de la Convención Joseph Lakanal, compró las estatuas y sus restos para enterrarlas en el terreno del palacio que se hizo construir en Chaussée d’Antin, más allá de los grandes bulevares de París y lejos de la famosa catedral que ayer se incendió. Este gesto que en principio puede parecer hostil contra lo que creían que representaban aquellas imágenes, sirvió en realidad para conservarlas.

Llevaban siglos adornando Notre Dame, pero ahora su paradero era todo un misterio al que nadie prestó atención. Tuvieron que pasar casi dos siglos para ser recuperadas por completo.

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Aparecieron una serie de mojones de caminos que rápidamente fueron identificadas como fragmentos de las estatuas, lo que permitió recuperar también parte de la decoración del edificio desvalijado en 1793. Esas piezas, reflejo de la magnífica decoración exterior de Notre Dame desde mediados del siglo XIII, constituyeron el primer conjunto estatuario del Museo Nacional de la Edad Media de París, cuando fue abierto en 1844.

(…)

El casual hallazgo se produjo en 1977, cuando 21 de las cabezas que había sido decapitadas en tiempo de Napoleón fueron descubiertas en una casa particular de París. Aún conservaban las marcas de la violencia. Durante años estos fragmentos fueron estudiados por expertos hasta que fueron identificados como figuras del portal de Santa Ana, situado en la fachada occidental de la catedral. Las estatuas representaban a los reyes y reinas del Antiguo Testamento, así como de los diferentes apóstoles, y formaban parte de tallas alargada vestidas con ropas de largos pliegues esculpidos en el mármol.

Ahora, que se habla tanto de Notre Dame tras el incendio sufrido, no está de más recordar esta barbarie artística cometida en nombre de una supuesta diosa Razón. Destrozar el patrimonio histórico-artístico no sé dónde ni desde qué punto puede entenderse razonable, salvo desde el extremismo ideológico o religioso. No estaría de más reflexionar sobre ello.

Sobre el destrozo revolucionario de Notre Dame, ya hablamos anteriormente en este mismo blog.

(FR) L’histoire des têtes des Rois de Juda est raconté ici: Les sculptures de Nôtre-Dame de Paris: focus sur un chef d’oeuvre.

Altar Mayor de la Catedral de Córdoba

Altar Mayor de la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción. Córdoba. España.

“Desde el crucero se puede observar el testero que cierra la nave, trazado por Juan de Ochoa entre los años 1597 y 1601. Concebido como un retablo, pares de columnas sobre resaltos dividen el cuerpo en calles, estructurándose los intercolumnios a modo de pequeñas portadas. En la calle central hay un lienzo de la Anunciación, atribuible a Juan de Alfaro, flanqueado por otros dos con San Pedro y San Pablo, siendo éstos obras anónimas de mediados del siglo XVI. Por encima de ellos se ven dos tallas de san Agustín y santo Tomás. El centro del segundo cuerpo muestra el escudo del mecenas de la obra, el obispo de Córdoba Juan de San Clemente y Torquemada, acompañado por lienzos de la Anunciación, la Inmaculada y la Aparición de la Virgen a San Felipe Neri. Todo este conjunto queda inscrito en un gran arco de medio punto, realizado por Hernán Ruiz “el Viejo”, decorado con grutescos y esculturas de los Padres de la Iglesia con hornacinas que alojan figuras del Ángel y de la Virgen María.

El retablo mayor es una imponente obra marmórea realizada entre 1618 y 1628 y fue realizada con mármol procedente de Carcabuey. Fue trazada por Alonso Matías, que la dirigió hasta 1625, encargándose luego de la misma Juan de Aranda Salazar; el templete central quedó inconcluso hasta 1653, año en que fue terminado por Sebastián Vidal de acuerdo con los diseños y bocetos de su predecesor. La parte escultórica, realizada en 1626, se debió fundamentalmente a Pedro Freile de Guevara, colaborando también Matías Conrado y Juan Porras entre otros. El frontal de plata del altar se hizo en 1816 en los talleres Martínez de Madrid, por encargo del obispo Pedro Antonio Alcántara Trevilla.

El retablo mayor consta de banco, cuerpo tripartito de columnas estriadas y ático; la calle central aloja el templete manifestador y las laterales acogen sendos lienzos realizados en 1713 por Antonio Palomino, y representan a San Acisclo y a Santa Victoria, surmontados por frontones partidos con figuras alegóricas de la Religión y la Abundancia. La cornisa de separación tiene un frontón con figuras recostadas de la Fe y la Esperanza. El centro del ático lo ocupa el lienzo de la Asunción de la Virgen, flanqueado éste por los lienzos de San Pelagio y Santa Flora, coronados por frontoncillos donde se representan la Justicia y la Templanza. A la altura de las columnas figuran las imágenes de San Pedro y San Pablo.

Para mí, verlo en directo fue absolutamente sorprendente. Había visto repetidas fotos de la parte de mezquita que pervive aún, pero nunca me hubiera imaginado esta riqueza escultórica, pictórica y cromática en la parte católica.

Catedral Nueva de Salamanca: Puerta de Ramos

Puerta de Ramos. Vista General.

Esta puerta se abre en uno de los tramos de la nave lateral norte. Encima del vano se colocó un bello grupo escultórico que relata la entrada triunfal de Cristo en Jerusalén. De ahí su nombre.

La puerta norte de la Catedral Nueva, situada frente al palacio de Anaya, es conocida como la Puerta de Ramos debido a que recoge en su parte superior la representación escultórica de la entrada de Jesús en Jerusalén. A pesar de no ser la fachada principal, se trata de la fachada más conocida de la Catedral, ya que la amplitud y belleza de la plaza de Anaya nos muestra las mejores vistas y perspectivas del grandioso conjunto arquitectónico.
Tiene numerosos ornamentos de gran belleza, como curiosidad hay entre ellos un astronauta o un dragón comiendo un helado, añadidos estos en la última restauración, siguiendo una tradición.

Catedral de Villeneuve-les-Maguelone (2)

La Catedral de San Pedro y San Pablo de Maguelone, que data de los siglos XII y XIII, ha sido clasificada dentro de la lista de monumentos históricos con el número 184021. Su posición insular en la Edad Media aseguraba la posición del obispo. 

Desde 1969, la asociación “Les Compagnons de Maguelone” asegura la gestión del patrimonio natural, histórico y patrimonial de Maguelone. Con 100.000 visitantes todos los años, la catedral y sus alrededores se han convertido en uno de los complejos turísticos y culturales más importantes para la región y sus habitantes. 

La catedral acoge todos los años un gran festival de música antigua, patrocinada por el célebre violinista Jordi Savall. La Asociación “Les Amis du Festival de Maguelone”, en colaboración con “Les Compagnons de Maguelone”, contibuye a la animación de este sitio cargado de historia.

Anteriores posts sobre este sitio: Catedral románica de Villeneuve les Maguelons.

Tumba de Napoleón, Les Invalides

La Tumba de Napoleón bajo la cúpula de los Inválidos.

El 5 de mayo de 1821 Napoleón Iero muere en la isla de Santa Elena en la que estaba exilado desde 1815. Es enterrado cerca de un manantial, a la sombra de varios sauces llorones, en el “valle del Geranio”. Sus restos mortales siguen allí hasta 1840. Es en 1840 cuando fue decidido por el rey Luis Felipe Iero el traslado del cuerpo del Emperador. Marinos franceses, bajo el mando del príncipe de Joinville, traen de vuelta a Francia el ataúd a bordo del barco la “Belle Poule”.
Un funeral nacional acompaña el regreso de las cenizas del Emperador Napoleón Iero, trasladadas a los Invalides el 15 de Diciembre de 1840 esperando la construcción de la tumba. Esta fue encargada en 1842 por el rey Luis Felipe al arquitecto Visconti (1791-1853), que realiza bajo el Domo importantes transformaciones cavando un agujero inmenso para acoger la tumba. El cuerpo del Emperador Napoleón Iero se mete el 2 de abril de 1861. La tumba, realizada en bloques de cuarcita roja, situada sobre un pedestal de granito verde de los Vosgos, está rodeada de una corona de laureles y de inscripciones que recuerdan las grandes victorias del Imperio. Rodeando la Tumba, doce “Victorias” esculpidas por Pradier, simbolizan las campañas militares de Napoleón. Sobre el mármol polícromo están inscritas 8 famosas victorias. En la galería circular, una serie de 10 bajorrelieves esculpidos por Simart, representan las principales acciones del reino: pacificación de la nación, centralización administrativa, consejo de Estado, Código civil, Concordato, Universidad imperial, corte de cuentas, código mercantil, Grandes obras, Legión de honor. En el fondo de la cripta, encima de la losa bajo la que descansa el Rey de Roma, se erige una estatua del Emperador vestido con la simbología imperial.

Anteriores posts sobre Los Inválidos:
San Luis de los Inválidos.
Hôtel des Invalides.
L’Èglise du Dome.
Entrada principal.

Catedral de la Almudena, fachada norte

Se diferencia de otras catedrales en que su mira es norte-sur, no este-oeste, circunstancia que vino determinada por su ubicación como parte integrante del complejo del Palacio Real, desde el primer proyecto realizado por el Marqués de Cubas en el último tercio del siglo XIX.

La fachada principal, hacia la plaza de la Armería, es la situada a los pies del templo, y mira hacia la cara sur del Palacio Real. Se compone de un gran pórtico de columnata doble, siendo el piso inferior de inspiración toscana y el superior jónico. Este conjunto, de aire neoclásico, fue rematado después de la consagración de la catedral por una hornacina barroca, cobijando una imagen de la Virgen de la Almudena. Se colocaron también cuatro estatuas, obra del escultor Ramón Chaparro, que representan a cuatro santos españoles: san Isidro Labrador, santa María de la Cabeza, santa Teresa de Jesús y san Fernando, realizadas en piedra blanca de Colmenar Viejo.  

En el balcón, una vidriera de diez metros cuadrados que representa a la Virgen de Lis. Y cuatro estatuas que representan a los cuatro evangelistas, del escultor José Luis Parés. 

Hay dos grandes escudos, ejecutados también por el escultor Parés. Ubicados en la parte inferior, están realizados en piedra: representan las armas plenas de la Casa Real Española y el escudo del papa que consagró la catedral, Juan Pablo II.

Catedral de San Luis de los Inválidos

San Luis de los Inválidos
Pertenece al edificio llamado comúnmente “Les Invalides“, construido por Luis XIV para cuidar a los soldados heridos en campaña o que hubiesen contraído cualquier enfermedad durante las operaciones militares. Al otro lado del cristal del fondo está la capilla real donde a día de hoy está enterrado Napoleón, así como varios miembros de su familia (José Bonaparte por ejemplo) y otros militares franceses considerados como héroes (por ejemplo, Turner,  héroe de la Guerra de los Treinta Años) o el mariscal Joffre. Se intentaba con esa distribución  que Luis XIV y los soldados pudieran oír misa a la vez, pero sin tener que entrar por la misma puerta.
El edificio es obra de Hardouin-Mansart, el mismo que realizó la segunda fase de Versalles.

La Capilla del Espíritu Santo

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Puerta de entrada a la Sacristía de las Cabezas desde la Capilla del Espíritu Santo. Catedral de Sigüenza. España.

Se trata de una Verja que se abre a la fabulosa Sacristía de las Cabezas de la Catedral de Sigüenza. En esta entrada, nos fijaremos sólo en dicha verja, dedicando otra entrada posterior a dicha Sacristía.

La Capilla del Espíritu Santo se abre, a la sacristía de las Cabezas, por medio de una portada, muy ornamentada, con arco de medio punto y reja bellísima, de hierro forjado, obra de Hernando de Arenas (1561), que no hizo la traza, sino que trabajó según dibujo ajeno, del famoso Xaimete o Xamete, que vivía en Cuenca y hacía dibujos por encargo para altares y monumentos. Es muy probable que no fuera esta la única traza que Xaimete dibujara a Arenas, ya que existe gran semejanza entre esta reja y la de la capilla de la Asunción de la catedral conquense, por lo cual debe ser aproximadamente de la misma época“.