Órgano de Saint Sulpice (París)

órgano de Saint Sulpice París

Órgano de la Iglesia de San Sulpicio. París.

“En San Sulpicio se celebran regularmente conciertos de órgano. El que hay concretamente aquí data de 1862. Fue construido por Aristide Cavaille-Coll y tiene 15.836 tubos.42​ Uno de los más renombrados organistas de esta iglesia fue Charles-Marie Widor quien ocupó este puesto desde sus 26 años”.

A pesar de su importancia (es conocida como la Catedral de la orilla izquierda, la de la derecha es Nôtre Dame), sus empleados siguen protestando por la antigüedad de sus instalaciones eléctricas y por la inexistencia de detectores de humo, algo que preocupa especialmente desde el fuego que le ha afectado recientemente.

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Altar del Trascoro (Catedral de Sigüenza)

Catedral de Sigüenza Altar del TRascoro

Altar del Trascoro. Catedral de Sigüenza. Guadalajara.

Entrando por la fachada principal lo primero que sorprende del templo es el conjunto monumental de estilo barroco de que consta el trascoro. Hasta el siglo XVII se encontraban adosados en su muro tres altares. En 1666 por deseo del obispo Andrés Bravo de Salamanca, encargó a Juan de Lobera y Pedro Miranda la realización del gran retablo barroco para colocar la imagen de Santa María de la Mayor, de quien era muy devoto el obispo.19

El altar está constituido por seis grandes columnas salomónicas de mármol negro traído desde Calatorao, otras cuatro columnas un poco más pequeñas son de mármol rojo de Cehegín y también se utilizó el mármol blanco de Fuentes de Jiloca. En una hornacina colocada en la parte central del retablo se encuentra situada la imagen de Santa María, patrona de Sigüenza.57

La escultura de Santa María, es una imagen románica del siglo XII, se cree que fue una ofrenda del obispo Bernardo de Agén, y era la imagen que le acompañaba en sus reconquistas por los territorios del obispado. Es de madera de ciprés policromada, lleva sobre su rodilla izquierda a su hijo Jesús y en su mano derecha sostiene una flor de lis. Por encontrarse muy deteriorada en el siglo XIV, fue reformada dándole un «aire gótico» y revestida con chapa de plata.Fue venerada en el primitivo retablo del altar mayor de la catedral, de donde le proviene el nombre popular de Santa María de la Mayor. Cuando se construyó el nuevo retablo para la capilla mayor, la imagen se trasladó a la iglesia de Santa María de los Huertos y en 1617 volvió a la catedral para ocupar un lugar en el retablo de la capilla de la Anunciación hasta el año 1673, en el que se trasladó definitivamente al altar del trascoro. Durante la guerra civil española, la imagen sufrió diversos daños que obligaron a una nueva restauración en 1974, en la que se retiraron las chapas de plata que cubría la madera policromada, dejándola como parece que tenía que ser su apariencia original.58

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Iglesia de San Francisco (Córdoba)

iglesia de san francisco córdoba

Iglesia de San Francisco y San Eulogio (Córdoba). Barroco.

También conocida como iglesia del Antiguo Monasterio de San Pedro el Real, perteneció, en origen, al convento franciscano de San Pedro el Real fundado en el siglo XIII y que desapareció en los procesos de desamortización del siglo XIX.

Se sabe que el día de San Pedro y San Pablo del año 1236 la ciudad de Córdoba se rindió a las tropas cristianas del rey Fernando III El Santo; y para conmemorar dicha fecha fundó dos conventos, el de San Pablo, que lo donó a los padres dominicos, y el de San Pedro, que tomó el sobrenombre del Real y que lo dirigieron los franciscanos hasta el momento de su desamortización.

Tras la desamortización, y al ser derribado parcialmente el claustro, se estableció en el convento una fábrica de tejidos; los materiales del convento sirvieron para la construcción del Café del Gran Capitán y los mármoles de la escalera para una casa de Écija.

Así, del antiguo monasterio de San Pedro el Real hoy sólo queda su iglesia y parte del claustro derruido y urbanizado en plaza por parte del Ayuntamiento en el año 1982 según proyecto de Carlos Luca de Tena y Alvear. Al Convento le precedía una plaza; un “Compás” que comprendía el terreno libre que quedaba alrededor del convento y que aún hoy se sigue llamando “compás de San Francisco”.

(…)

La amplia reforma que sufrió la iglesia en el siglo XVIII modificó su fisonomía medieval por otra barroca, por la cual sus muros interiores y bóvedas fueron completamente revocados y enlucidos, adornados con follaje de yeso y escayola, hojas, guirnaldas y molduras doradas.

Convento de la Merced, Trujillo

Vista parcial del Claustro del Convento de la Merced, Trujillo (Cáceres, España). Visto a través de la cerradura del portón principal.

La orden de redención de cautivos de La Merced estuvo vinculada a la ciudad, a saber, desde el año 1590 en que Fray Juan Pizarro y Fray Diego de Sotomayor, miembros de seculares linajes trujillanos, solicitaron al Concejo fundar casa en la ciudad. No fue, empero, hasta 1594, que lograron el apoyo a la empresa de doña Francisca Pizarro Yupanqui, hija del conquistador del Perú, quien patrocinó la nueva fundación, incorporando a la misma los recursos e inmuebles de la Obra Pía de Catalina de la Cueva —su aya desde niña—, que ella misma tutelaba.

Instalados hasta 1629 en un primer cenobio situado junto al convento de descalzas de San Antonio, no sin hacer frente a numerosos problemas de convivencia con la citada comunidad, para esta fecha se hallaban ya en su nuevo emplazamiento entre las calles de Vivanços y Encarnación. El nuevo convento, de estilo Barroco, no llegó a concluirse hasta el siglo XVIII. Contó con modernas e ingeniosas infraestructuras, como la escalera del patio, adulcida en cercha, o el propio claustro.

La iglesia, inconclusa, fue concebida como un templo cruciforme, con transepto poco desbordante y cúpula sobre el crucero, pero el proyecto quedó en un sencillo cajón con cabecera hemipoligonal.

Fray Gabriel Téllez, Tirso de Molina, fue Comendador aquí entre 1626 y 1629, es decir, durante los años en que comenzó a erigirse este edificio.

Palacio de los Consejos de Madrid

Palacio de los Consejos. Madrid. España.

Caserón de traza barroca, es un edificio muy representativo de la arquitectura palaciega madrileña del siglo XVII. (…) 
Construido por encargo de Cristóbal Gómez de Sandoval-Rojas, primer duque de Uceda, valido de Felipe III, fue diseñado por Francisco de Mora, aunque las obras las dirigiera Juan Gómez de Mora y las ejecutara el capitán Alonso Turrillo de 1613 a 1625. Justo enfrente del palacio estuvo situada la antigua iglesia de Santa María de la Almudena.
En el momento de su construcción, con las armas de la familia Sandoval flanqueadas por leones rampantes, fue considerado muy ostentoso. Durante el reinado de Felipe IV fue residencia de Luis de Haro y Guzmán, favorito del monarca tras el conde-duque de Olivares y albergó los últimos días de Mariana de Austria hasta su fallecimiento en 1696.
En 1717, fue adquirido por Felipe V como nueva sede de las oficinas del Real Alcázar de Madrid, conociéndose desde entonces como Palacio de los Consejos. Sin embargo, el Consejo de Estado se mantuvo en la Sala del Rubí del Real Alcázar.
Posteriormente, en 1834 fueron suprimidos todos los Consejos excepto el de Estado. Hacia 1858, dicho órgano quedó instalado definitivamente en el palacio.

Gran Altar de l’Église du Dome(París)

Gran Altar con Baldaquino, de San Luis de los Inválidos, París, Francia.

Inspirada por la basílica de San Pedro de Roma, se encuentra dividida en dos partes: l’Èglise du Dome y Saint Louis des Invalides. Con ello, se conseguía el objetivo de Luis XIV: poder rezar en una misma iglesia que los inválidos por actos de guerra, a los que se destinaba Saint Louis des Invalides, pero sin mezclarse con ellos. Este es el altar mayor de l’Èglise du Dome, o capilla de la realeza, donde, a día de hoy, está también la tumba de Napoleón. Es interesante la foto mostrada, porque primero, apunta las dimensiones reales del altar (está tomada de pie en el suelo de la basílica, como si se estuviera mirando hacia arriba) y segundo, puede observarse el parecido con el baldaquino de San Pedro de Roma, en especial en las columnas salomónicas, aunque es de más reducidas dimensiones el de París.

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  1. San Luis de los Inválidos.
  2. Hôtel des Invalides.
  3. L’Èglise du Dome.
  4. Entrada principal.
  5. Tumba de Napoleón.
  6. Cúpula de L’Église du Dome.
  7. Patio interior principal de l’Hôtel des Invalides (Cour d’Honneur).

El Museo del Louvre desde la terraza del Museo de Orsay

El Museo del Louvre, desde la terraza situada en la última planta del Museo de Orsay, con el río Sena en primer plano y el Puente Nuevo (Pont Neuf). A la izquierda, se puede ver el jardín de las Tullerías.
El Museo del Louvre antes que museo fue Palacio Real , hasta que Luisa XIV construyó Versalles y trasladó la corte allí:

El edificio en sí resulta una muestra de la evolución de la arquitectura y del gusto coleccionista en Francia. El Palais du Louvre se levanta en los terrenos de un castillo de la Edad Media, del cual se conservan los cimientos y parte del foso. Sobre esta edificación se asentó uno de los mayores palacios reales de toda Europa; en 1527, Francisco I, rey de Francia y gran mecenas de las artes, encargó a su arquitecto Pierre Lescot una residencia próxima al núcleo cortesano de la Cité, en París. El gusto del monarca se decantaba por el Renacimiento italiano, estilo que empleó Lescot para realizar un edificio clásico organizado alrededor de un patio cuadrado, el Cour Carré. Dentro de esta primera fase de construcción hemos de mencionar otras dos intervenciones de importancia. La primera fue llevada a cabo por el sucesor de Francisco I, Enrique II; la segunda corresponde a la viuda de éste, Catalina de Médici, quien en 1564 encargó a Philibert de l’Orme la construcción de una segunda residencia real al oeste del Louvre, en los jardines de las Tullerías. Esta construcción constituye la primera ampliación del Louvre, puesto que en 1595 se unieron ambas residencias. 

Un segundo bloque de remodelaciones corresponde al siglo XVII, durante el cual se produjeron alternativamente un abandono de la residencia, que se convirtió en un mercado repleto de chabolas adosadas a los muros, y la restauración de la fachada ordenada por Luis XIV. Estas obras son las que marcan la estética actual del edificio, sujetas al estricto Barroco francés. Los arquitectos fueron Claude Perrault, autor del proyecto y doctor en Medicina, Le Vau y Le Brun. La intervención tuvo lugar entre los años 1667 y 1670. 

La última obra histórica tuvo lugar en 1800, bajo el reinado y el impulso personal de Napoleón Bonaparte. Ordenó construir el gran arco triunfal frente a la fachada, el llamado Arc du Carrousel; también llevó a cabo diversas tareas de restauración y la construcción del ala del Sena, encargada a los arquitectos Percier y Fontaine. Las obras las remataría Napoleón III, sobrino del emperador, con el ala norte en paralelo a la del Sena, lo que dota de simetría al conjunto“.

La Cartuja de Villeneuve-lès-Avignon: portada

Cuando Aviñón era sede papal (entre 1309 y 1377), el lugar donde ahora se encuentra la ciudad de Villeneuve quedó ocupada por los palacios y residencias de los grandes dignatarios de la corte, estas grandes edificaciones se extendían bajo los muros del castillo conocido como fuerte de Saint-André que a su vez se había levantado en el lugar de una abadía benedictina (la abadía de Saint-André) existente desde el año 999.  

El cardenal Aubert (1295? -1362), personaje influyente de la corte de Felipe VI de Francia, era propietario de uno de esos palacios, fue elegido papa en 1352, con el nombre de Inocencio VI. Fue entonces cuando adquirió varias propiedades cercanas a su antiguo palacio y se edificó una iglesia.  

El 2 de junio de 1356 fundó en este lugar una cartuja que puso bajo la advocación de san Juan Bautista, y que fue cambiada en 1362, pasando a conocerse como Cartuja de Notre-Dame de Val-de-Bénédiction. Las primeras construcciones se hicieron alrededor de los jardines del palacio de Inocencio VI (el actual claustro de San Juan), con la capilla de San Juan Bautista a levante.  

Desde aquí se fueron añadiendo otros claustros y construcciones hasta que la comunidad desapareció en 1790, como consecuencia de la Revolución.

Candelabro ( Salón de los Espejos, Versalles )

La Gran Galería servía diariamente de lugar de paso, de espera y de encuentros, y la frecuentaban los cortesanos y el público de visitantes. ésta sólo fue muy excepcionalmente escenario de ceremonias, cuando los soberanos querían hacer ostentación del mayor esplendor en recepciones diplomáticas o diversiones (bailes o juegos) ofrecidas con motivo de matrimonios principescos. El trono se instalaba entonces en un estrado situado en el extremo de la Galería, del lado del Salón de la Paz, cuya arcada estaba cerrada. Sin embargo, la escenificación del poder raras veces alcanzó tal grado de ostentación: así, el Dogo de Génova en 1685 y los embajadores de Siam (1686), de Persia (1715), del Imperio Otomano (1742) tuvieron que atravesar toda la Galería, bajo la atenta mirada de la Corte, agolpada a cada lado en gradas. Aquí también se celebraron los esponsales del Duque de Borgoña, nieto de Luis XIX en 1697, del hijo de Luis XV en 1745 y por último, el baile de disfraces con motivo del matrimonio de María Antonieta y del Delfín, futuro Luis XVI, en mayo de 1770… Aquí también se firmó el 28 de junio de 1919 el Tratado de Versalles, que ponía punto final a la Primera Guerra Mundial. Desde entonces, los presidentes de la República siguen recibiendo en ella a invitados oficiales de Francia.

PS: Pido a los lectores disculpas por el tiempo sin postear, pero ha habido determinadas circunstancias que nos lo han impedido. A partir de ahora, se procurará volver al ritmo normal de publicaciones.
Posts anteriores del Palacio de Versalles: 

Fuente de Latone (1), Versalles

Fuente de Latone. Jardines del Palacio de Versalles. 

Inspirada en Las Metamorfosis de Ovidio, la fuente de Latone ilustra la leyenda de la madre de Apolo y de Diana protegiendo a sus hijos de las injurias de los campesinos de Licia, y pidiéndole a Júpiter que la vengue, lo cual hizo transformándolos en ranas y lagartos. El grupo central de mármol, esculpido por los hermanos Marsy, representa a Latone y a sus hijos.  

El conjunto se alzaba originariamente, en 1670, sobre una roca y estaba rodeado por seis ranas con la mitad del cuerpo fuera del agua, y por otras veinticuatro dispuestas fuera de la fuente, en la plataforma de césped. La diosa miraba hacia el palacio. Este acondicionamiento fue modificado por Jules Hardouin-Mansart entre 1687 y 1689. La roca fue sustituida por un basamento concéntrico de mármol, y el grupo de Latone mira desde entonces hacia el Gran Canal. La fuente de Latone se prolonga en un parterre, en el que se encuentran las dos fuentes de los lagartos.

Posts anteriores del Palacio de Versalles: 
  1. Fuentes de Versalles.
  2. El Gran Canal de Versalles.
  3. El Rey gobierna por sí mismo (detalle).
  4. Retrato de Luis XIV, Versalles.
  5. Salón de los Espejos.
  6. Habitación de la Reina (detalle)
  7. Frescos del techo del Salón de Venus (Palacio de Versalles).

Patio interior principal del "Hôtel des Invalides" (Cour d’honneur)

Cour d’honneur. Hôtel des Invalides. París. Se trata del patio interior del antiguo hospital. La foto está tomada desde uno de los arcos, una vez se ha salido de la Catedral de San Luis de los Inválidos, para que pueda apreciarse la amplitud del espacio. La foto no está distorsionada.

En sólo tres años la construcción estuvo terminada y llegó a albergar a 4.000 soldados que en su tiempo libre se dedicaban a confeccionar uniformes. Los heridos más graves eran destinados al hospital que aún funciona.

Este edificio acoge varios museos: 
  1. Musée de l’Armée,es el museo de armas más rico del mundo, con armas, maquetas, uniformes y una extensa colección artículos de guerra procedentes de todo el mundo. Destaca también la exposición permanente dedicada a la Segunda Guerra Mundial. 
  2. Musée des Plans Reliefs, acoge una interesante colección de maquetas de ciudades fortificadas francesas. 
  3. Musée de l’Artillerie, al que pertenecen los cañones que adornan la entrada. 
  4. Posteriormente a la Segunda Guerra Mundial se crearon los museos del Orden de la Liberación y de Historia Contemporánea.

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  1. San Luis de los Inválidos.
  2. Hôtel des Invalides.
  3. L’Èglise du Dome.
  4. Entrada principal.
  5. Tumba de Napoleón.
  6. Cúpula de L’Église du Dome.

Fresco de la Gloria o El Triunfo de la Monarquía Hispánica (El Escorial)

Fresco de la Escalera principal del Real Monasterio De San Lorenzo del Escorial. Obra de Juan Bautista Castello, apodado el Bergamasco y Luca Giordano. Madrid. España.

Lo más destacable de la Escalera no es su arquitectura, sino la decoración, sobre todo del techo, donde Juan Bautista Castello, el Bergamasco, repesentó una alegoría de la Casa de Austria. Desde Carlos V, y entroncando con una política ya iniciada por sus abuelos hispanos los Reyes Católicos, los monarcas españoles Habsburgo harán de la defensa de la Fe cristiana un eje esencial de su práctica política, y su anhelo de una monarquía universal y un imperio de dimensión planetaria tendrá como principal justificación la expansión y defensa de la Cristiandad. En recompensa a esta ambición los reyes y príncipes de este linaje serán representados en las artes plásticas una y otra vez en visiones celestiales que los mostraban al lado de Dios Padre, Cristo, la Trinidad, la Virgen u otros personajes divinos -así los pintaron desde Tiziano y el Greco en el siglo XVI hasta Rubens y Luca Giordano en el XVII-, y los programas iconográficos dispuestos en la decoración de palacios, templos y decorados efímeros que pusieron de relieve este pacto tácito entre Dios y la casa de Austria: una realeza legítima para un planeta católico.  
Consta de un tramo ascendente que, tras un amplio relleno, se divide en dos. Los frescos son de Tibaldi y de Luchetto, con escenas de la Vida de Cristo, que decoran sus muros; Lucas Jordán, en tiempos de Carlos II, pintó los frisos y la bóveda. En el primero representó la batalla, asedio y rendición de San Quintín, en los lados norte, sur y oeste, dejando el lado este reservado para la pintura de la fundación del monasterio. En la bóveda pintó la Gloria: en el centro aparece representada la Santísima Trinidad; a su derecha, La Virgen con un grupo de ángeles portando los emblemas de la pasión; y, más abajo, San Lorenzo intercediendo por los reyes de España; a la derecha arrodillados, Carlos V ofrece sus dos coronas y detrás Felipe II el globo, símbolo del Imperio español. Grupos de ángeles en atrevidos escorzos enmarcan la escena central y, en las esquinas, las Virtudes Teologales se disponen rodeadas de figuras alegóricas. Por último, destaca la escena en la que, desde un balcón, Carlos II contempla el cuadro central acompañado por su mujer y su madre.

Más información sobre este fresco absolutamente espectacular en Luca Giordano en la Basílica del Escorial. Fortuna crítica y recepción según Talavera, Santos y Palomino.

Frescos del techo del Salón de Venus (Palacio de Versalles)

Fresco del techo. Salón de Venus. Palacio de Versalles. París.

Este salón, así como el Salón de Diana, constituía el principal acceso al Gran Aposento, ya que la gran escalera, conocida como “escalera de los Embajadores” (destruida en 1752) desembocaba en él. Durante las veladas de aposento, aquí se instalaban mesas cubiertas de cestas de flores, de pirámides de fruta fresca y singular como naranjas y limones, así como frutas confitadas y mazapanes.

Al igual que todas las estancias siguientes, este salón debe su nombre a un planeta, tema asociado al mito solar que inspiró toda la decoración de Versalles en los años 1670. Aquí Venus aparece representada en el techo con los rasgos de la diosa del Amor que, en la Antigüedad griega, estaba asociada a este planeta. Las demás composiciones pintadas, que adornan los arranques de la bóveda (dovelajes), representan hazañas de héroes antiguos que remiten a la vez al planeta del lugar y a las hazañas de Luis XIV: así, por ejemplo, el dovelaje que representa a Augusto presidiendo los juegos del circo debe interpretarse como una alusión al famoso carrusel celebrado en honor a la reina, y el dovelaje que presenta a Alejandro desposando a Roxana, como una evocación del matrimonio de Luis XIV. 

De toda la enfilada, el Salón de Venus es el que posee la decoración más barroca. Este es el único lugar en el que Le Brun estableció un diálogo entre arquitectura, escultura y pintura, unas veces real y otras figurada: las pilastras y columnas de mármol se retoman en las perspectivas pintadas por Jacques Rousseau, y dos estatuas en engañifa del lado de las ventanas, se contraponen a la figura de Luis XIV obra de Jean Warin.

Posts anteriores sobre el Palacio de Versalles:
Fuentes de Versalles.
El Gran Canal de Versalles.
El Rey gobierna por sí mismo (detalle).
Retrato de Luis XIV, Versalles.
Salón de los Espejos.
Habitación de la Reina (detalle).

Museo de Historia de Madrid, portada

La portada barroca del Museo de Historia de Madrid, antiguo Hospicio de San Fernando. 

Ha pasado prácticamente una década desde que comenzó la transformación del Museo de la Historia de Madrid, el de la famosa portada barroca de Ribera, en plena calle Fuencarral. Diez años de trabajos para cambiarle la cara y las «tripas» a una instalación situada sobre el antiguo Hospicio de Madrid, y que atesora colecciones que recorren la historia de la ciudad. 

Unas obras dirigidas por el arquitecto Juan Pablo Rodríguez Frade, experto en museos y responsable también de la transformación del Arqueológico Nacional. El miércoles, finalmente, volverá a abrir sus puertas. En el año 2002 ya se anunciaba su cierre temporal para realizar obras de mejora. 

El viejo edificio del Hospicio (de 1722, que se salvó de la demolición al adquirirlo el Ayuntamiento madrileño en 1922) necesitaba algo más que unos arreglos, y a ello se pusieron los responsables municipales.  

(…) 

Rodríguez Frade comenzó a trabajar allí en 2004, y le ha dado la vuelta totalmente al interior del edificio de Pedro Ribera. Respetando, lógicamente, los elementos protegidos: la primera crujía, la bellísima fachada barroca. Ahora, su siguiente reto es la capilla, que abrirá también al público tras ejecutarse trabajos aún pendientes. «El proyecto de adecuación ya está redactado», explica.

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Museo de Historia de Madrid, de noche.

Habitación de la Reina (detalle), Palacio de Versalles

La Cámara de la Reina. Palacio de Versalles.

La cámara es la estancia principal del aposento, aquella que más utilizaba la Reina. Allí dormía, a menudo en compañía del Rey. Y en ella recibía, por la mañana, durante y después de su Aseo, que constituía un momento de Corte tan reglamentado por la etiqueta como el Lever del Rey. Aquí también se llevaban a cabo los alumbramientos en público: diecinueve “Hijos de Francia” nacieron en ella. La decoración conserva el recuerdo de las tres reinas que ocuparon la estancia: el compartimentado del techo se remonta a la Reina María Teresa, pero las pinturas en grisalla de Boucher se realizaron para María Leszczinska, al igual que las carpinterías. Todos estos elementos se conservan de la época de María Antonieta para la que sólo se renovó el mobiliario y la chimenea.
Durante la invasión del Palacio por los agitadores, el 6 de octubre de 1789, María Antonieta consiguió huir de ellos por la pequeña puerta izquierda de la alcoba que da a un corredor que a su vez desemboca en los gabinetes interiores de la Reina, una docena de pequeñas estancias reservadas a su vida privada y a su servicio. En la Revolución, el Palacio no fue víctima del pillaje, pero sus muebles se dispersaron durante las subastas que duraron un año entero. Algunos pudieron recuperarse, como el joyero de Schwerdfeger que se encuentra a la izquierda de la cama, o la pantalla de chimenea. Otros se sustituyeron por piezas equivalentes: este es el caso de los asientos entregados en parte para la Condesa de Provenza, la cuñada de la Reina, y en parte para la visita del Rey de Suecia, Gustavo III. En cuanto a las telas que cuelgan de la cama y de las paredes, se volvieron a tejer en Lyon, a partir de los patrones originales conservados. La cama y la balaustrada se reesculpieron a partir de documentos antiguos.

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Fuentes de Versalles.
El Gran Canal de Versalles.
El Rey gobierna por sí mismo (detalle).
Retrato de Luis XIV, Versalles.
Salón de los Espejos.