Villeneuve-lez-Avignon, desde Aviñón

La historia de esta ciudad, situada justo en la orilla opuesta a Aviñón, está ligada precisamente a la expansión francesa en la misma, para controlar al Papado de Aviñón, así como también al Sacro Imperio Romano Germánico. La frontera entre éste y el Reino de Francia era precisamente el río Garona, que también constituye la frontera natural entre Aviñón y Villenueve-lez-Avignon. En la foto pueden observarse la Torre de Felipe el Hermoso (el mismo rey que condenó a la hoguera al último Gran Maestre de la Orden del Temple, Jacques de Molay), la Cartuja de la ciudad, deshabitada desde 1791, y la Abadía-Fortaleza de San Andrés, también construida y reforzada por el mismo rey.

La Torre de Felipe el Hermoso y el Palacio de los Papas de Aviñón

 

En la foto se puede apreciar el Palacio de los Papas de Aviñón, que sobresale del resto de la ciudad, y la Torre de Felipe el Hermoso, de Villeneuve-lès-Avignon. Entre ambos edificios, discurre el río Ródano, como puede apreciarse en la imagen, convertido en frontera natural entre el reino de Francia y el Papado de Aviñón, permaneciendo la ciudad de Aviñón como propiedad papal hasta la Revolución Francesa (1791).
 
La foto está tomada desde la Tumba del Eremita, donde quiso enterrarse el último cartujo que tuvo la ciudad de Villeneuve-lès-Avignon, el Padre Crouzet. Expulsado de la Cartuja por los revolucionarios franceses de 1791, se retiró a un enclave apartado, hoy parque abierto al público, donde confesaba y cantaba misa en secreto hasta que el final de la Revolución le permitió hacerlo en público. Quiso ser enterrado en esa colina, incluso construyó un templo minúsculo durante ese tiempo, pero las autoridades municipales no respetaron su voluntad y, tras caer enfermo, muere en 1829, siendo enterrado en el cementerio municipal del pueblo.
 
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Torre de Felipe el Hermoso de Francia (Villeneueve-lez-Avignon)

La Torre de Felipe el Hermoso es una torre medieval situada en la localidad francesa de Villeneuve-lès-Avignon que marcaba la frontera entre el lado francés del Puente de Saint-Bénézet al otro lado del Garona y el Papado de Aviñón. Fue edificado por el rey francés Felipe el Hermoso, IV de Francia, el mismo rey responsable de la condena a muerte del último Gran Maestre del Temple, Jacques de Molay. 
Los dos primeros pisos fueron completados en 1304, a la vez que se construía una fortaleza alrededor, hoy destruida. El tercer piso fue añadido con posterioridad, ya a mitad de siglo.

Palacio de los Papas, Avignon

Se realizaron en el palacio seis cónclaves en los cuales se llevaron a cabo las elecciones de Benedicto XII (1335), Clemente VI (1342), Inocencio VI (1352),Urbano V (1362), Gregorio XI (1370) y Benedicto XIII (1394). El palacio, que está entrecruzado por dos edificios, es el antiguo palacio de Benedicto XII, una fortaleza asentada con la inexpugnable piedra de Amos, y el nuevo palacio de Clemente VI, el más suntuoso de los papas de Aviñón, ya que no solo es el más edificio gótico más grande, sino también en donde se expresa toda la plenitud del estilo del gótico internacional. Es el producto de la construcción y ornamentación de la labor conjunta de los mejores arquitectos franceses, Pierre Peysson y Jean du Louvres —asegura Jean de Loubières—, y los más importantes pintores de frescos de la escuela sienesa, Simone Martini y Matteo Giovanetti.