Puertas de Tierra, Cádiz

Puerta de Tierra, lado sur, vista parcial.

El monumento arquitectónico llamado Puerta Tierra, Cádiz constituye uno de los reductos de lo que fue la antigua muralla de Cádiz y que a día de hoy separa lo que podemos considerar como ciudad antigua (“Cádiz”) y la ciudad moderna, apodada “Puerta Tierra”.

De la página del Ayuntamiento de Cádiz:

El aspecto actual de la Puerta de Tierra responde a diferentes periodos y fases constructivas desde que en el siglo XVI la primitiva cerca medieval fuera desbordada por el crecimiento de la ciudad. En su lugar se construyó un muro cuya puerta de acceso aún puede contemplarse embutida en uno de los lienzos del conjunto defensivo actual. En 1574 se realizó una primera ampliación para protegerlo con dos baluartes. Hasta el siglo XVIII no adquiriría el conjunto su fisonomía definitiva.

Puertas de Tierra, lado norte, vista general.

En el centro, marca el eje de todo el conjunto el torreón bajo el que se abre el vano de acceso, enmarcado por portada de mármol, fechada en 1756.Una inscripción alude a la construcción de la puerta y sobre ella aparecen el escudo real y el de la ciudad acompañados por una alegoría militar. Para la fachada que da al centro histórico de la ciudad, fue levantado un elegante pórtico de mármol dispuesto a modo de arco de triunfo obra de Torcuato Cayón. A ambos lados del conjunto avanzan los baluartes de San Roque y Santa Elena, llamados así por su respectiva cercanía a unas ermitas, que fueron derribadas en 1737 con motivo de la construcción de los cuarteles de la zona interior del complejo defensivo.

La expansión urbana por la zona de extramuros llegó a plantear durante la primera mitad del siglo XX el derribo de todo el complejo, aunque afortunadamente se optó por el relleno de los fosos y la apertura de dos grandes arcos en los lienzos de la muralla que permitieran el paso de vehículos. En la explanada central, se sitúan dos triunfos de mármol dedicados a San Servando y San Germán, patronos de Cádiz, realizados en Génova a principios del siglo XVIII y que en su momento presidían la entrada al  puerto de la ciudad.

Puertas de Tierra, lado norte, vista parcial.

El diseño de la portada corrió a cargo de José Barnola.

Asimismo, es preciso señalar que el monumento que hoy podemos contemplar se encuentra en un excelente estado de conservación gracias a la gran reforma llevada a cabo en 1950:

Su estado de conservación es bueno y su imagen actual responde a la gran reforma realizada en el año 1950 por el arquitecto Antonio Sánchez Esteve tras un concurso municipal de ideas para adaptarlas a las nuevas necesidades del tráfico rodado. Fue entonces cuando fue horadado por los dos amplios arcos que hoy muestran, y que permiten la comunicación viaria con la tercera zona de expansión de la ciudad. Y fue entonces también cuando se hizo desaparecer parte de los glacis, dejando solamente dos fosos, y se derribó parte del baluarte de San Roque.

Puertas de Tierra, lado sur, vista central

En cuanto a la forma de construcción:

Esta muralla está construida por sillares de piedras ostioneras (piedras labradas por varias caras), típica de las construcciones gaditanas.

Su portada es Barroca y tiene dos partes:
1)La inferior

  • Compuesta por columnas toscanas(simplificación del Dórico)
  • Y un friso de Trigriflo y metopas(ornamentos arquitectónicos).
Puertas de Tierra, lado sur, vista parcial.

2)La parte superior
Posee dos leones que sirven para sostener el escudo real
.

Puertas del Azogue y de la Villa (Urueña)

Puerta del Azogue. Muralla de Urueña

La muralla de Urueña, en la provincia de Valladolid, es una de las mejor conservadas de la provincia. De hecho, se conserva el 80% del perímetro original de la misma.

Puerta del Azogue al fondo: puede observarse la construcción de la misma para mejorar la defensa de la ciudad.

Tiene dos puertas. La principal, Puerta del Azogue, se abre al norte, y es la típica puerta construida en codo, para mejor defensa de posibles invasores. La otra puerta está al sur, frontera a la anterior; es el Arco de la Villa, menos protegida desde el punto de vista arquitectónico pues por esa parte el páramo cae de manera abrupta hasta el valle.

Precisamente por esa diferencia en cuanto a la construcción arquitectónica, se observa otra diferencia entre ambas: la de la Villa aún conserva la ranura central para introducir la reja y huecos para los goznes de las puertas. En origen, tenía representadas las armas de los Girón, condes de Urueña y señores de la Villa.

En cuanto a la situación geográfica, la puerta del Azogue se encuentra al nordeste de a muralla, mientras que la de la Villa se sitúa al sur de la villa, sobre la pendiente del terreno que da lugar a la comarca natural de Tierra de Campos y servía de puerta principal para entrar a la primitiva ciudad, si bien hoy sirve de mirador.

La villa fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1975, siendo la muralla una de las razones de dicha declaración. Destaca por su estratégico emplazamiento en una elevación desde la que se divisa toda la gran planicie de la comarca natural de Tierra de Campos, que no solo se extiende por Valladolid, sino por las provincias limítrofes. Dicha ubicación explica por qué ya en la época de los íberos en ese enclave se produjo un primer asentamiento que luego fue ocupado por los romanos.

Desde 2014 forma parte de la Asociación de los Pueblos más bonitos de España, aparte de haber sido nombrada Villa del Libro, al ser uno de los pueblos en los que hay más librerías que bares de España.

Puerta de la Villa de Urueña, donde pueden apreciarse tanto los huecos para los goznes de la puerta, como también el hueco para la reja y la altura de la muralla en esa zona.

Castillo de Almodóvar del Río

Castillo de Almodóvar del Río, Córdoba.
“En el siglo IX, Almodóvar del Río se conoce como Almudawar Al-Adna. Durante el siglo X estuvo totalmente vinculado al Califato de Córdoba, pasando a pertenecer en los siglos XI y XII a la Taifa de Carmona, posteriormente a la Taifa de Sevilla, y por último al imperio Almohade.
El Rey Moro Abed Mohammed de Baeza muere a las puertas del Castillo en el año 1226, año en el que la fortaleza cae en manos cristianas al ser entregada a Fernando III “El Santo”. Desde entonces el castillo será sometido a sucesivas ampliaciones por los Reyes castellanos D. Pedro I de Castilla y Enrique II de Trastámara. Tanto Alfonso XI el Justiciero, como Pedro I el Cruel, también intervienen en dichas ampliaciones.
El castillo de Almodóvar ha sido testigo de muchos acontecimientos a lo largo de su historia.
Sus muros han servido de prisión a Doña Juana de Lara (esposa del infante D. Tello, hermanastro del Rey Pedro I), de custodia de los tesoros de Castilla, y sus mazmorras han sido testigo de la agonía de prisioneros ilustres como el I Duque de Benavente.”
Las fotos ilustran la dificultad de ascensión para llegar al castillo, que sería aún mayor si un ejército enemigo intentase conquistarlo.

Vista de la Cité de Carcasona

Cité de Carcasona.

La ciudad histórica fortificada de Carcasona en la orilla derecha del Aude, habitual y popularmente llamada simplemente la Cité, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997.​ Está catalogada como Grand site national, y su castillo y murallas como Monumento histórico​ por el estado francés, siendo uno de los centros turísticos más visitados de Francia.  
La parte fortificada de Carcasona llegó a estar tan deteriorada que el estado francés consideró seriamente derruir las murallas. A tal efecto se redactó un decreto oficial en el 1849 que produjo gran revuelo: el historiador Jean-Pierre Cros-Mayrevieille y el escritor Prosper Mérimée promovieron una campaña para preservar la fortaleza como Monumento histórico. Ese mismo año se le encargó al arquitecto Eugène Viollet-le-Duc el proyecto de renovación de la ciudad alta.  
El carácter defensivo de la Cité a lo largo de su historia ha influenciado la complejidad de su arquitectura, donde se refleja notablemente el arte militar. Su sistema de defensa es excepcional debido a sus dimensiones y constituye la mayor fortaleza de Europa por su complejidad y la calidad en su conservación.

El Alcázar de Segovia, lado este

El Alcázar de Segovia, foto desde el lugar conocido como “el Pinarillo”, (lado este). España.

Hacia 1120, sobre el extremo occidental de la roca en que se asienta la ciudad, se edificó un barrio al servicio de los canónigos de la catedral de Santa María, conocido como “las Canonjías”. En el acta de donación de los terrenos por el Concejo al Obispo es donde se menciona, por primera vez, a nuestra fortaleza, más exactamente al “vallum oppidi”, o empalizada, que defendía a la ciudad por el lado oriental. 

Pocos años después, entre 1124 y 1139, se registran en la documentación las palabras “castillo de Segovia” y “Alcaçar”, término éste que alude a su condición de fortaleza y residencia regia y que llegará hasta nuestros días. 

El rey Alfonso X “el Sabio” convocó Cortes en 1256, las primeras que tuvieron lugar en el Alcázar.

Anteriores posts sobre el Alcázar:

2. La Catedral y el Acázar de Segovia desde Zamarramala.
3. El Alcázar de Segovia (2).
4. Torre de Juan II, Alcázar de Segovia.
5. Alcázar de Segovia, desde la Judería.
6. El Alcázar de Segovia, al atardecer.

Torre de la Babotte

Tour de la Babotte, Montpellier. Francia.

Esta torre de 26 metros de altura construida, entre finales el siglo XII y principios del XIII, en piedra de Caunelle (Juvignac)era parte de la muralla que rodeaba la ciudad, lo que hoy es denominado “centro histórico”. Tenía 25 torres en la Edad Media, de las que hoy sólo queda dos, esta y la Torre de los Pinos. Fue también denominada “Torre de los Baños”, porque había unos muy cerca, en la calle Richelieu detrás del teatro. 

Si no ha sido destruida es porque la Sociedad Real de Ciencias llamó a los ciudadanos de Montpellier a ver el eclipse de sol del 12 d mayo de 1706, eclipse previsto por Jean de Clapies. El entusiasmo fue muy grande. Tanto que en el siglo XVIII se convirtió en el observatorio astronómico por esa misma Sociedad Real (entre 1741 y 1745), y en 1788 se le añadió un piso suplementario. 

Desde 1981, tiene su sede en la Torre la Asociación de Astronomía Popular Amateur del Midi francés.

También fue sede del Telégrafo a mediados del siglo XIX.

Villeneuve-lès-Avignon, panorámica con el Fuerte de San Andrés al fondo

En el siglo X, una abadía benedictina dedicada a San Andrés fue fundada en el Monte Andaon, alrededor de un municipio. En 1292, un tratado de corregencia entre el rey de Francia Felipe el Bello y el abad de San Andrés anticipó la construcción de un castillo, el fuerte San Andrés, y de una torre ubicada frente a Aviñón, la torre Felipe el Bello, para proteger la abadía y la frontera del reino de Francia. 
En dicha población, además, también hay otros monumentos de interés, entre otros, la Cartuja y el Museo Pierre du Luxembourg. De todos ellos, se irá hablando en el blog.
Anteriores posts:

Torre de Felipe el Hermoso de Francia (Villeneueve-lez-Avignon)

La Torre de Felipe el Hermoso es una torre medieval situada en la localidad francesa de Villeneuve-lès-Avignon que marcaba la frontera entre el lado francés del Puente de Saint-Bénézet al otro lado del Garona y el Papado de Aviñón. Fue edificado por el rey francés Felipe el Hermoso, IV de Francia, el mismo rey responsable de la condena a muerte del último Gran Maestre del Temple, Jacques de Molay. 
Los dos primeros pisos fueron completados en 1304, a la vez que se construía una fortaleza alrededor, hoy destruida. El tercer piso fue añadido con posterioridad, ya a mitad de siglo.

Castillo de Catalañazor, Soria

El Castillo de Catalañazor en Soria, se remonta al siglo XIV o XV,  en la torre del homenaje se distingan algunas piedras aparejadas al modo árabe que hablan de un origen anterior.  El castillo-palacio fue solar de los Padilla y en él nacieron varios de sus destacados miembros.
La torre del homenaje fue objeto de una somera restauración relativamente reciente; es el único elemento que presenta algún detalle de interés, como la sillería de sus esquinas o la ventana gótica que se abre en uno de sus paramentos. Los lienzos de esta torre, como todo lo demás, son de mampostería.
Resisten en pie dos cubos y varios tambores de la muralla circundante. Es visible también el foso que lo aislaba y defendía por el lado de la población, siendo una villa amurallada.

El Alcázar de Segovia, al anochecer

En primer término, la torre de Juan II. Alcázar de Segovia. España.
La torre de Juan II culmina en una gran terraza panorámica. Desde ella se aprecia una gran vista de la ciudad. Especialmente del barrio de las Canonjías, la catedral y la judería. Las dos escaleras que hay que salvar para llegar arriba suman 156 escalones, la mayor parte de ellos en una escalera de caracol bastante estrecha e inclinada.  
Al cruzar el portón que da acceso a la primera escalera, es preciso fijarse en el considerable grosor de los muros. Cuando acabe el primer tramo llegará al cuarto de guardia. Pegado al muro frontero está el lecho donde probablemente dormía el vigilante de la torre.  
Por encima hay cuatro plantas. Su uso más habitual fue como prisión. Era casi imposible escapar de aquí. Sus inquilinos solían ser personajes de alta condición, por lo que disfrutaban de ciertas comodidades en sus celdas tales como tapices, alfombras y mobiliario. El último preso de Estado fue el general Berenguer en los años treinta del siglo pasado.

Anteriores posts sobre el Alcázar:

2. La Catedral y el Acázar de Segovia desde Zamarramala.
3. El Alcázar de Segovia (2).
4. Torre de Juan II, Alcázar de Segovia.
5. Alcázar de Segovia, desde la Judería.

Castillo de Peñíscola, Castellón.

El Castillo Palacio de Peñíscola (Provincia de Castellón, España), también llamado Castillo del Papa Luna, está emplazado en la zona más elevada del peñón que domina la ciudad, alcanzando una altura de 64 m sobre el nivel del mar. Su perímetro es de unos 230 m y tiene una altura media de 20 m. Los Templarios construyeron esta obra románica sobre restos de la antigua alcazaba árabe entre 1294 y 1307.

Pedro Martínez de Luna y Pérez de Gotor, el llamado Papa Luna, que fue nombrado Papa por la obediencia de Aviñón con el nombre de Benedicto XIII, convirtió el castillo en su sede pontificia en el largo litigio sobre su legitimidad. La tenaz lucha que mantuvo el Papa Luna contra sus enemigos sirvió para que surgiera la frase popular de “mantenerse en sus trece” en referencia a la negativa de Benedicto XIII de renunciar a su posición de Papa.

La fábrica de los muros es de piedra labrada y todas las dependencias se cubren con bóvedas de cañón que arrancan de impostas muy simples formadas por un cordón moldurado.
Destaca en todo su conjunto la sobriedad y solidez de su construcción tanto en las estancias templarias como en las estratégicas e intrincadas dependencias pontificias.
A pesar de las modificaciones introducidas por Felipe II para artillar la fortaleza y de los bombardeos sufridos en las numerosas guerras y asedios no se ha visto sustancialmente alterada la conformación del castillo. 

Fue declarado monumento Histórico-Artístico en 1931.

La foto que ilustra estas líneas está tomada desde el mar.

Muralla romana de Lugo

La Muralla romana de Lugo fue declarada Patrimonio Mundial en el año 2000 por constituir el mejor ejemplo vivo de fortificaciones militares del Imperio romano tardío conservado en Europa. Las modificaciones que ha sufrido a lo largo de sus más de 17 siglos de existencia no han llegado a alterar, sustancialmente, su aspecto y trazado original, que sigue las directrices del ingeniero romano Vitrubio. Es la única, en todo el territorio del Imperio romano, que conserva íntegro su perímetro y con su presencia ha determinado la historia y la evolución urbana de la ciudad de Lugo, incrementando y enriqueciendo su interés cultural.
La Muralla rodea el corazón de Lugo, la antigua Lucus Augusti, fundada en el año 15 a.C. por Paulo Fabio Máximo en nombre del emperador de Roma y fue la capital de uno de los tres conventos jurídicos romanos (junto Astorga y Braga), que conformaban la provincia de la Gallaecia y que se extendía hasta el río Duero. Esta ciudad desempeñó un papel capital en una región por aquel entonces riquísima en oro que Roma explotó, hasta el agotamiento, en beneficio del tesoro imperial. Tres siglos después, la estructura urbana de la ciudad se modificó y se desplazó ligeramente hacia el norte. Eran tiempos críticos desde el punto de vista político y militar y fue en ese momento en el que se erigió esta fortificación. La muralla ocupó una zona de terreno topográficamente irregular, más alta al noroeste y en descenso hacia el sudeste. Continúa siendo un enigma los motivos de ese trazado, que dejó fuera importantes zonas residenciales de la antigua ciudad romana y en cambio protegió terrenos descampados.
A pesar de las reformas sufridas, la Muralla mantiene su trazado original y las características constructivas que le otorgan un aspecto masivo y recio propio de su carácter defensivo. Su forma de rectángulo con ángulos redondeados supera los dos kilómetros de perímetro, 2.117 m., y protege un recinto interior de 34,4 ha. Se conservan 71 cubos o torres de las 85 exteriores que tuvo. La altura de sus lienzos oscila entre los 8 y 10 m. y mantienen un espesor medio de 4,20 m. que alcanza los 7 en algunos puntos. Al recinto interior de la Muralla se accede hoy por diez puertas que la atraviesan, 5 antiguas y otras 5 de traza y apertura moderna; desde el interior se puede acceder a su adarve por cuatro escaleras exteriores y dos rampas adosadas, continuando una de ellas en una rampa interior. Se conoce la existencia de un foso exterior de unos 20 metros de ancho y al menos 5 de fondo, que completaría la defensa, dificultando la aproximación de máquinas de asedio o la excavación de minas.
Perdida su función militar, la Muralla romana de Lugo ha quedado plenamente integrada en la estructura urbana actual: rodea la ciudad histórica y su adarve es un paseo, o una calle peatonal más, de los que utilizan habitualmente sus habitantes y visitantes. En el adarve, coincidiendo con los cubos originales, se conservan escaleras interiores de doble tramo y traza imperial que lo conectan con el paramento interior, donde no alcanzan el terreno; distintas hipótesis lo interpretan como un recurso defensivo que permitía aislar el recinto retirando las escaleras o rampas móviles que daban acceso al primer escalón. En la actualidad se han descubierto e investigado arqueológicamente 22 de estas escaleras.
Los restos del cubo o torre denominada “a Mosqueira”, con un lienzo exterior sobre el adarve en el que se abren ventanas, hacen suponer que cada una de las torres contaba con una estructura superior de dos niveles, que se cerraría con una fachada con grandes ventanas que permitiesen utilizar armas defensivas.
La utilización de materiales locales como las piedras de pizarra o granito y otros materiales reutilizados le confieren un carácter original dentro del conjunto de murallas urbanas bajo imperiales, interés que se ve aumentado por la conservación completa de su perímetro, por la posibilidad del uso público del adarve superior y por la relación que mantiene hoy, plenamente viva y activa, con la ciudad a la que protegió, en la que está incorporada a su escena y ambiente urbano.

Castillo-Iglesia de Turégano (Segovia)

La dicotomía defensiva-religiosa de este singular edificio ha provocado numerosas hipótesis sobre su origen y evolución, aunque en la actualidad se conoce bastante bien su secuencia histórica.
Se ha especulado con que el cerro de Turégano fuera una antiguo fuerte de época protohistorica. Siguiendo esta hipótesis, arévacos, romanos, árabes y primeros castellanos aprovecharían este castro como lugar de defensa.
Lo que sí es seguro es que en el siglo XII, y tras la donación de la comarca por Dña. Urraca a los obispos de Segovia, D. Pedro Arías  Dávila o alguno de sus sucesores erige en lo alto del cerro una iglesia románica dedicada a San Miguel, de tres naves y cabecera tripartita con torre sobre el crucero.

Hasta la segunda mitad del XV no es cuando el edificio religioso original sufre la transformación: la construcción  de una fortaleza rodeando la antigua iglesia y ocultándola exteriormente. Ya en el siglo XVI se modificó el frontis(portada) de acceso a la iglesia además de las dos torres que la flanquean.

La antigua estructura románica de la iglesia de San Miguel sólo se aprecia en su interior , que consta de tres naves de cinco tramos algo irregulares, sin transepto, que encajan en una cabecera con tres ábsides semicirculares precedidos de sus respectivos presbiterios.

La fortificación tardomedieval (siglo XV) que presenta numerosos elementos defensivos, muestra gran interés porque en el exterior de la fortificación se conservan restos del antiguos recinto musulmán con torres construidas con tapial. El castillo de planta rectangular con dos recintos amurallados: el primer recinto, a modo de barbacana presenta una altura claramente inferior y cuenta con su camino de ronda y en cuyas almenas se abren en alternancia saeteras defensivas y, el segundo recinto, se compone en un extremo de una enorme torre del homenaje y en otro de una muralla con seis torres macizas y circulares. Todo ello levantado sobre la iglesia románica.

Las torres circulares presentan modillones entremezclados con la típica decoración de bolas de fines del XV mientras que la torre principal está recorrida completamente por ladroneras y balcones con matacanes de carácter defensivo pero que también sirven para  decorar sus recios muros. La portada románica de la iglesia flanqueada por dos de las seis torres circulares es una de las imágenes más bonitas del castillo.

(Fuentes: arteguias.com; http://jcdonceld.blogspot.com.es/ )