Estela funeraria de Fabia y su marido (MBAL) / Funerary suele of Fabia and her husband (MBAL)

Estela funeraria de Fabia y su marido. Museo de Bellas Artes de Lyon. Francia

La estela funeraria de Fabia y su marido está realizada en piedra calcárea, exhibiéndose a día de hoy en el departamento de Antigüedades del Museo de Bellas Artes de Lyon. Realizada en el siglo II después de Cristo, representa a Fabia, cuyo nombre aún puede leerse en el lado izquierdo. Parece ser que su origen está en Hierápolis, situada en el Medio Eúfrates, por lo que también se le denomina como “Estela funeraria del Medio Eúfrates“.

Fue adquirida por el museo en 2001 en una venta administrativa, tal y como se especifica en la propia web del Museo.

(ENG)

The funerary stele of Fabia and her husband is made of limestone and is now on display in the Antiquities Department of the Musée des Beaux-Arts in Lyon. Made in the 2nd century AD, it depicts Fabia, whose name can still be read on the left side. It seems to have originated in Hierapolis, located on the Middle Euphrates, and is therefore also known as the ‘Funerary Stele of the Middle Euphrates‘.

It was acquired by the Museum in 2001 in an administrative sale, as specified on the Museum’s own website.

Portada del Museo Municipal (Madrid) (2)

Portada del Antiguo Hospicio de Madrid

El antiguo Hospicio, hoy Museo Municipal de Madrid, había sido fundado en tiempos de Felipe IV gracias al beato Simón de Rojas y su Congregación del Santo Nombre de María para proporcionar asilo a los  pobres y enfermos que vivían en condiciones precarias en la ciudad. En 1668 estaba alojado en un pequeño local de la calle Santa Isabel de donde se trasladó provisionalmente, en 1674, a unas casas de la calle Fuencarral, junto a los pozos de la nieve. La nueva Hermandad del Ave María y San Fernando, creada por la reina Mariana de Austria, se hizo cargo de la institución a partir de este momento.

El nuevo hospicio llegaría a ocupar 15000 metros cuadrados, entre las calles de Fuencarral, Beneficencia, Florida –actual Mejía Lequerica- y Barceló y alojaría, en sus primeros tiempos, a cerca de mil pobres. Estas obras, que durarían hasta 1726 y de las que apenas queda documentación, fueron encomendadas por el nuevo corregidor Francisco Antonio Salcedo y Aguirre, marqués de Vadillo, al arquitecto mayor de la villa Pedro de Ribera, quien diseñó una portada considerada como una de las más valiosas manifestaciones del barroco. Una portada más propia de un palacio que de una institución benéfica.

Portada del antiguo Hospicio de Madrid. Detalle de la parte superior.

La portada de granito fue concebida a modo de retablo superpuesto a la fachada, en el centro del edificio y a eje con la iglesia. Unos ángeles descorren unos cortinajes laterales, creando ese efecto teatral tan caro al barroco, para descubrir dos cuerpos con la puerta de entrada y el nicho con arco semicircular, rematándose el edificio con una cornisa curvada y rota.

En el eje central aparecen los símbolos escultóricos de los patrocinadores: el escudo real, un medallón con la Coronación de la Virgen y el santo rey protector.

El grupo de este último, obra de Juan Alonso Villabrille y Ron, se aloja en una hornacina donde el gobernador de Sevilla se arrodilla ante Fernando III, armado de caballero, para entregarle las llaves de la ciudad, mientras a sus pies yacen dos moros vencidos. Representa, pues, la rendición de Sevilla

Óculos, florones, estípites y guirnaldas completan la profusa decoración de la portada en contraste con la sencillez de las líneas generales del edificio.

Fotos: abril 2021.

Anteriores entradas:

Iglesia de San Nazario, Lyon

Iglesia de San Nazario, Lyon. Fachada principal. En la torre izquierda se puede ver el reloj, construido en el siglo XVII por los hermanos Mayet de Morbier.

El primer monumento en este lugar parece haber sido una construcción romana, posiblemente un templo a Atis, dios de la vegetación romano y marido de Cibeles, cuya adoración, al parecer, fue la causa de la persecución cristiana en 177 d.C. En el siglo V, el obispo de Lyon, Eucerio de Lyon, construyó la primera iglesia sobre los restos de la antigua construcción romana, para albergar allí los distintos restos de los mártires, torturados en la persecución del 177. La iglesia se llamó entonces “Iglesia de los Santos Apóstoles y de 48 mártires“, según el Martirologio de San Adón de Viena.

Detalle de la puerta de la entrada principal, San Nazario, Lyon. Construida en el siglo XVI por Jean Vallet, discípulo de Philibert Delorme, es de las pocas muestras del Renacimiento que hay en Lyon.

A partir del Siglo VI, los obispos comenzaron a enterrarse en la Iglesia. Especialmente famosa fue la tumba de Niceto de Lyon, el obispo nº 28, que atrajo grandes muchedumbres y los milagros que realizó hicieron muy famosa a la Iglesia.

Como puede verse en el dintel de la puerta pone: “In templo, eius omnium dicent gloriam. Psalm XXVIII“.

Altar mayor, San Nazario, Lyon.

A principios del Siglo VIII, la iglesia fue devastada por los sarracenos y por Carlos Martel. Después fue reconstruida en el siglo IX, por orden del obispo Leidrade durante el reinado de Carlomagno. En el siglo XII, los discípulos de Pedro Waldo, un lego que predicaba contra los dogmas católicos (como el purgatorio o la transubstanciación), escandalizados por la riqueza de la iglesia, la prendieron fuego, destruyendo numerosas reliquias.

Púlpito neogótico de San Nazario, Lyon. Su diseño fue realizado por

Desde el siglo XIV hasta el XVI se reconstruye la iglesia en estilo gótico flamígero. El barrio donde se encuentra estaba habitado por la burguesía de la ciudad, que quiso, como consecuencia de la mejora de las circunstancias comerciales, aumentarla y ennoblecerla, aunque ello trajo enfrentamientos con la catedral de San Juan, que ya era entonces la primada de la ciudad. La construcción se interrumpió debido a la Peste del Siglo XIV y a la Guerra de los Cien Años, debido a la disminución de la renta de la ciudad, por lo que hubo que buscar otras fuentes de financiación (concesiones a las hermandades, por ejemplo).

Bóveda de San Nazario, Lyon.

El libro medieval de registro de cuentas de la iglesia muestra, no sólo ni principamente cuestiones religiosas (aunque contiene las muertes acaecidas en la parroquia en dichos años), sino tanto la llevanza de las cuentas como el inventario de los bienes de la iglesia, entre los que se contaba con una colección de telas preciosas para las ceremonias que cada canónigo aportaba a la iglesia para hacer las nuevas vestimentas que debían llevar según el carácter de aquéllas. También se recoge la venta de telas mortuorias, que fue un negocio floreciente durante décadas, así como la de la cera para velas.

Se calcula que durante la Edad Media la parroquia tenía entre 3 y 4 mil parroquianos y que la Peste Negra se llevó entre un 25 y un 30% de ellos.

Detalle de la Galería Superior, San Nazario, Lyon.

En el siglo XVI, los notables de la ciudad se reunían en esta iglesia y en el XVII los concejales eran elegidos en su nave central. Los problemas, durante este período, persisten entre la Iglesia de San Nazario, como se ve elegida como la suya por la burguesía laica, y la Catedral de San Juan, elegida por la nobleza y el alto clero.

Vidrieras de San Nazario, Lyon. La mayoría están hechas por Bégule, Gruber y Lavergne. Siglo XIX.

La iglesia resultó gravemente dañada por los Hugonotes iconoclastas del barón de Adrets (primero fue hugonote y luego católico) en 1562, quienes además desenterraron a distintos obispos de Lyon y destruyeron varias estatuas. La pérdida fue irreparable porque sólo ha quedado una pequeña parte de las obras de arte que poseía la iglesia en ese momento.

También sufrió daños importantes durante la Revolución Francesa: el bombardeo destroza el edificio, especialmente las torres y las bóvedas. Las hordas anticlericales saquearon la iglesia (no fue la única). Durante la Revolución Francesa, sirvió como almacén de harina. A finales del Siglo XVIII, se impidió que fuera transformada en galería comercial gracias a una petición firmada por 100 notables. Pero no sólo San Nazario sufrió: al término de la Revolución, el estado de la Catedral de San Juan era tan malo (bóvedas destruidas, esculturas robadas, filtraciones de agua en prácticamente todo el edificio, etc.) que se utiliza San Nazario por algunos curas constitucionales (los que juraban la constitución derivada de la Revolución) mientras se restauraba la catedral.

Vidrieras de San Nazario, Lyon. La mayoría están hechas por Bégule, Gruber y Lavergne. Siglo XIX.

Sin embargo, su estado hizo que se entendiera pronto que era necesario recuperarla, lo que se consiguió gracias a las donaciones privadas realizadas como consecuencia del nuevo fervor religioso, derivado del fin de la Revolución. El culto se reestableció en la iglesia el 6 de junio de 1802, día de Pentecostés.

Altar lateral, San Nazario, Lyon.

La iglesia formó parte del primer censo de Monumentos históricos de la ciudad (1840).

Órgano y Coro de San Nazario, Lyon.

El órgano fue realizado por el taller de Joseph Merklin, alemán nacionalizado francés después del conflicto de 1870. Construyó el órgano, que aplicó por primera vez la electricidad al instrumento permitiendo distanciar el teclado de los tubos, en 1885. El instrumento, de 45 juegos, tres teclados y un pedal, supuso un avance notable en la construcción de órganos porque se podía tocar desde los mismos teclados, que se situaban tras el altar, tanto el órgano del coro (el principal) como el de la tribuna.

Sin embargo, las requisas del Tercer Reich lo volvieron inservible y aún hoy el gran órgano eléctrico espera ser restaurado.

Texto tomado de aquí (en francés).

Monasterio de la Cartuja (Granada): Sagrario – Tabernáculo

Monasterio de la Cartuja, Sagrario – Tabernáculo, Vista General

Quizás es la estancia más espectacular del convento. Como puede verse, la riqueza de los materiales (mármoles de distintos colores, dorados exuberantes, esculturas en movimiento, pinturas, doseles, cortinajes, columnas salomónicas etc.) obligan a contemplar maravillados la escena. No hay un sólo espacio sin cubrir: el “horror vacui” está muy presente, manteniendo la atención del espectador y obligándole a subir la vista hacia el techo. Es obra de Francisco Hurtado Izquierdo, según la propia información del Monasterio.

Monasterio de la Cartuja. Sagrario – Tabernáculo. Bóveda.

La bóveda, pintada al fresco con el título de “La Jerusalén Celestial“, muestra en el centro, a la Santísima Trinidad (Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo) bajo la que se presentan, en círculo, una serie de querubines, que rodean a San Bruno que porta el mundo sobre el que se muestra una custodia para adoración del Santísimo. Alrededor se disponen distintos Padres de la Iglesia y otros Santos, así como ángeles y la Fe (la mujer con los ojos vendados que sujeta un cáliz) a los pies de todo que da fuerza al fundador para realizar su titánica misión.

Monasterio de la Cartuja. Sagrario – Tabernáculo. San José.

En cada una de las esquinas se disponen distintos santos. Comenzando por San José, estatua realizada por José Risueño, se trata de una imagen del santo joven, alejado de los modelos más antiguos que lo pintaban como alguien anciano y que se incorpora al ser este santo símbolo del silencio por no recogerse ni una palabra suya en los Envangelios. Tiene en brazos a Cristo niño y sobre él, un cortinaje, que se encuentra sujeto por dos putti o ángeles desnudos, realizados por el mismo autor. Como puede observarse, por encima de todo ello, y contrastando con el mármol oscuro de las columnas, se alzan los capiteles en dorado brillante. Se debe hacer notar que las columnas, en su parte inferior y casi hasta su mitad, están realizadas en mármol de dos colores, lo que también contribuye al contraste de colores y al movimiento señalado.

Monasterio de la Cartuja. Sagrario – Tabernáculo. María Magdalena.

Siguiendo con otra de las estatuas, tenemos en otra de las esquinas, a María Magdalena, la pecadora arrepentida, realizada por Pedro Duque Cornejo, con la misma disposición vista en San José, en cuanto al color de las columnas, al cortinaje superior sostenido de nuevo por dos putti o ángeles desnudos (también obra de José Risueño) y el contraste superior entre la oscuridad de la columna y el dorado exhuberante de los capiteles y la parte superior. La iconografía de la Santa es la acostumbrada: se sujeta el corazón en éxtasis con la mano derecha, mientras sostiene un crucifijo con la izquierda y sitúa la calavera en ese mismo lado. El movimiento de los ropajes es evidente, contribuyendo al del conjunto.

Monasterio de la Cartuja. Sagrario – Tabernáculo. Detalle.

Entre las columnas salomónicas en mármol negro y con capiteles dorados, se encuentra el Sagrario, donde se han empleado de nuevo mármoles de distintos tipos y en el que también se utiliza, en las pequeñas columnas que lo rodean, el mismo esquema que en las demás: mármol (en este caso diferente al utilizado en el resto del Sagrario) y capiteles dorados. En el centro del Tabernáculo había una urna de plata y cristal para adorar la Sagrada Forma, robada por las tropas francesas del general Sebastiani que ocuparon Granada entre 1810 y 1812. 

Monasterio de la Cartuja. Sagrario – Tabernáculo. San Bruno.

Continuando con las esculturas que se encuentran en las esquinas, nos encontramos a San Bruno, estatua de José de Mora, con el mismo esquema que ya hemos visto: columnas en mármol de dos colores hasta su mitad, colgadura sujeta por dos putti o ángeles desnudos (realizados por José Risueño) y contraste con los capiteles en dorado brillante en la parte superior. San Bruno, fundador de la Cartuja, se nos muestra con el hábito de la Orden, adorando al crucifijo en éxtasis. Mientras que María Magdalena mira al frente, San Bruno baja la mirada como si no se sintiera digno de mirarlo directamente.

Monasterio de la Cartuja, Sagrario – Tabernáculo. San Juan Bautista.

De nuevo, en la estatua de San Juan Bautista, obra de José Risueño, se nos presenta el mismo esquema ya visto. La estatua, que representa al santo que se retiró al desierto, nos lo muestra joven aún, con el cordero a un lado como precursor de Cristo.

Monasterio de la Cartuja. Sagrario – Tabernáculo. David.

Asimismo, es de señalar la existencia de otras figuras de importancia, como es el rey David, es una de las figuras del Antiguo Testamento que se encuentran a ambos lados del cristal que separa la Iglesia del Monasterio del Sagrario / Tabernáculo.

Monasterio de la Cartuja. Sagrario – Tabernáculo. Vista parcial del lado contiguo a la Iglesia.
Monasterio de la Cartuja de Granada. Sagrario- Tabernáculo. Vista parcial del lado contiguo a la Iglesia.

Como podemos ver, cierra el recinto dicho cristal, con una apertura para que pudieran pasar la Custodia. A través de dicho Cristal, podemos ver la Virgen de la Asunción a la que debe el Monasterio su verdadero nombre (Monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de la Asunción), que ocupa el lugar central del Altar Mayor de la Iglesia del Monasterio, sobre la que ya traté aquí. ASimismo, también publiqué otro sobre el magistral Coro de esta Iglesia.

Por último, quiero mencionar el excelente post del blog Mis Paseos por Granada, con muchísima más información sobre la Cartuja para quién esté interesado.

EN los próximos días lo traduciré a inglés.

Apolo (MAN)

Apolo, Estatua romana, Siglo II, Museo Arqueológico Nacional (Madrid.

Apolo fue uno de los dioses más importantes tanto para los griegos como para los romanos, y su culto fue tal que, en efecto, este fue una de las pocas deidades griegas que se transfirió completamente de Grecia a Roma al punto que los romanos mantuvieron intacto el nombre griego. Las diferencias eran menores, mientras que para los griegos era más importante su rol como dios de la luz, para los romanos era más importante su rol como dios de la medicina y la plaga.

Apolo, el dios de la luz
La misma estatua, visa de perfil.

Apolo era el dios del sol, la luz, la música y la profecía. Entre sus otras responsabilidades también se encontraban la medicina, la poesía (a veces compartido con Hermes), la arquearía (don que compartía con su hermana melliza Artemisa), la plaga, el arte, los oráculos y el conocimiento. Vemos que al igual que con Atenea, Apolo tenía tal importancia tanto entre los griegos como en los romanos que se le otorgaron un sin fin de responsabilidades sobre las cuales debía presidir.

Apolo, el dios de la luz
La misma estatua, de espaldas.

Apolo era el hijo de Zeus y la titan Leto y su hermana melliza era Artemisa. Ambos nacieron en la isla de Delos y se caracterizaba por tener un cuerpo privilegiado, atlético y ser extremadamente bello. El dios de la luz era comúnmente representado con una corona de laureles en la cabeza o sosteniéndola en su mano ya que el laurel era su árbol. Si bien Artemisa y Apolo eran hermanos mellizos, Artemisa nace un día antes que el dios de la luz. Ambos hermanos nacieron en el targelión (el 11.º mes del año) Artemisa en el sexto día y Apolo en el séptimo días, razón por la cual su hermana se convirtió en su protectora durante su nacimiento (recordemos que los tiempos de los dioses funcionaban de manera distinta a los tiempos de los humanos)

Apolo, el dios de la luz

(ENG).

Apollo, byname Phoebus, in GrecoRoman mythology, a deity of manifold function and meaning, one of the most widely revered and influential of all the ancient Greek and Roman gods. Though his original nature is obscure, from the time of Homer onward he was the god of divine distance, who sent or threatened from afar; the god who made men aware of their own guilt and purified them of it; who presided over religious law and the constitutions of cities; and who communicated with mortals through prophets and oracles his knowledge of the future and the will of his father, Zeus (Roman: Jupiter). Even the gods feared him, and only his father and his mother, Leto (Roman: Latona), could easily endure his presence. He was also a god of crops and herds, primarily as a divine bulwark against wild animals and disease, as his Greek epithet Alexikakos (Averter of Evil) indicates. His forename Phoebus means “bright” or “pure,” and the view became current that he was connected with the Sun.

Apollo (Britannica)

Torre Campanario de la Mezquita-Catedral de Córdoba / Bell Tower of Córdoba’s Mosque-Cathedral

Torre Campanario de la Catedral-Mezquita de Córdoba (España).

Desde el primitivo alminar musulmán hasta la actual Torre Campanario, esta arquitectura ha marcado la imagen y el perfil de Córdoba. Si a lo largo del tiempo ha mantenido una misma función esencial, la de convocar a los fieles, sus formas y estilos han variado. Sus 54 metros de altura la convierten en la construcción más elevada de la ciudad. 

Tras la conquista cristiana, el antiguo alminar de la Aljama queda reconvertido en campanario. Su aprovechamiento se sucede hasta el año 1589, cuando un terremoto afecta a su estructura y se decide la edificación de una nueva torre que envuelve parte de los vestigios califales.

La nueva torre catedralicia es realizada según el proyecto de Hernán Ruiz III (o el Joven), que llegó a concluir el cuerpo de campanas. Posteriormente, se suceden las intervenciones de Juan Sequero de Matilla, arquitecto que añade el cuerpo del reloj, y de Gaspar de la Peña, autor de la linterna sobre la que se asienta la figura de San Rafael, obra de Pedro de la Paz y Bernabé Gómez del Río. 

Torre Campanario. Página oficial de la Mezquita-Catedral de Córdoba.

(ENG)

From the ancient Muslim minaret to the actual Tower, this architecture has shaped the image and the profile of Córdoba. During that long period, its actual function hasn’t changed: calling the faithful to the prayer, although both styles and ways have changed. Its 54 meters of height has actually made it the highest construction of the city.

After the Christian conquest, the old minaret from the Aljama was transformed into a bell tower. It lasted till 1589, when an earthquake compromised its structure and a new construction was agreed.

The new Cathedral’s bell tower was built based on a project by Hernán Ruiz III (or the Young), who actually died before finishing it. After that, there were several interventions by Juan Sequero de Matillo, who adds the body of the watch and by Gaspar de la Peña, author of the lantern that serves as foundation to the statue of Saint Raphael which crowns the building. The statue’s authors were the sculptors Pedro de la Paz and Bernabé Gómez del Río.

Anteriores posts:

  1. Altar Mayor.
  2. Bóveda de la Catedral.
  3. Bóveda de la Capilla Mayor.

Claustro de las Dueñas (Salamanca) / “Las Dueñas”‘s Cloister (Salamanca)

Imagen parcial del Claustro de las Dueñas / Partial image of the “Las Dueñas”‘s Cloister. Se pueden observar los medallones de los arcos del primer piso.

Edificado en 1533, tuvo que adecuar su planta a la disposición de las primitivas dependencias, por lo que desarrolló una singular planta pentagonal irregular, del que el lado menor es de dos arcos, mientras que los otros alcanzan seis o siete arcos.

Convento de las Dueñas. Wikipedia.
Continuar leyendo “Claustro de las Dueñas (Salamanca) / “Las Dueñas”‘s Cloister (Salamanca)”

Puertas del templo de Montu (II) / Doors from Montu’s temple (II)

La entrada del templo de Medamud. Museo de Bellas Artes de Lyon, Francia.
Continuar leyendo “Puertas del templo de Montu (II) / Doors from Montu’s temple (II)”

Tres profetas / Three Prophets

Se trata de un bajorelieve procedente de la antigua Catedral de Vic que fue comprado por el Museo de Bellas Artes de Lyon en 1934. Se trata de un relieve románico del siglo XII en el que se encuentran representados tres profetas del Antiguo Testamento.

(La escultura románica encuentra su máximo desarrollo) los siglos XI y XII (con sus antecedentes carolingios del siglo IX) introduciéndose en buena parte del XIII y paulatinamente da lugar a la gótica, sin que la separe de ésta una línea perfectamente divisoria. El carácter general de la escultura románica consiste en la imitación de modelos artificiales y de aquí su amaneramiento o rutina. A diferencia de la escultura gótica, en la cual se revela un positivo estudio e imitación de la Naturaleza aunque sin la desenvoltura de los artistas modernos. Como puente de unión entre una y otra se halla en los últimos años del siglo XII y primera mitad del XIII el estilo que puede llamarse de transición que trata de imitar algo la realidad de la Naturaleza y da a sus obras mayor vida y movimiento sin desprenderse completamente el artista de los convencionalismos y amaneramientos precedentes. Y tal es la variedad resultante de dicha transición aumentada por la destreza o impericia de los escultores por las influencias de escuelas distintas que no es raro juntarse en una misma localidad y de una misma fecha relieves o estatuas muy dignas de aprecio y alabanza con otras de reprobable gusto y sin ningún valor artístico.

ENG

The three Prophets depicted were actually made for the Ancient Cathedral of Vic (Spain) in the XIIth century and were bought by the Museum of Fine Arts of Lyon (France) in 1934. As any other Romanesque sculpture, its characteristics can be easily recognizable, specially being made approx. 1170-1180: the XIIth century is a transition time in which figures are depicted much more lively and with more movement than before, as it can be seen in the clothes they are wearing.

Dos capiteles románicos (Los pilares de Europa – Caixaforum)

Hombre luchando contra un león (Siglo XII). Museo Frederic Marès. Barcelona.

Del propio texto de la exposición (Caixaforum, 2017):

La ciencia de levantar un edificio de piedra que no se derrumbara bajo su propio peso era compleja. Algunos elementos individuales, como los capiteles que remataban las columnas, jugaban un papel fundamental en la distribución de la carga. Aunque también podían ser decorativos, con una diversidad de motivos que no se hallaban en ningún otro lugar de la arquitectura medieval. EN este caso, el hombre que lucha contra un león pone de manifiesto la jocosidad de los canteros“.

Continuar leyendo “Dos capiteles románicos (Los pilares de Europa – Caixaforum)”

La Iglesia del Monasterio de la Cartuja (Granada)

Altar Mayor de la Iglesia de la Cartuja de Granada.

Sin duda es una de las grandes joyas de este Monasterio. Su construcción la inicia Cristóbal de Vílchez en el siglo XVI y no se concluye hasta 1662.

Continuar leyendo “La Iglesia del Monasterio de la Cartuja (Granada)”

Puertas del templo de Montou (MBAL): Puerta de Tolomeo IV Filópator

Los motivos se organizan alrededor de la temática del Señor de las Dos Tierras. Vemos al rey representado de manera simétrica en tanto que señor del Bajo Egipto, esto es, la parte Norte del país, alrededor del Delta, y en tanto que señor del Alto Egipto, el Sur del país. Estas dos representaciones son reconocibles por las diferentes coronas: la corona roja de Bajo Egito y la corona blanca del Alto Egipto, en forma de mitra.

La puerta de Tolomeo IV Filópator está inacabado. Parece que los problemas políticos sobrevenidos alrededor del 206aC interrumpieron los trabajos. Encontramos muchos indicios de dicha interrupción: en la parte saliente del pasadizo, hay ciertas líneas de separación entre los jeroglíficos que están sólo trazadas pero no esculpidas y la parte baja de la pared derecha está lisa, mientras que su paralela sí está esculpida. En el reverso de la puerta, podemos también ver que los personajes están gravados sólamente hasta la pantorrilla. Los bloques de piedra fueron usados como elementos de la fundación de un nuevo templo erigido por Tolomeo V.

Otras obras del Museo de Bellas Artes de Lyon en Fotograrte:

Pietá de Hippolyte Flandrin.

Virgen y Ángel de una Anunciación (Siglo XIV).

El Bien y el Mal de Víctor Orsel.

Dante consolando a los envidiosos.

PS: Traducción hecha por Fotograrte.

Cabeza de Reina de Castilla (MAN)

Se trata de una cabeza de Reina de Castilla, posiblemente Leonor, que fue esposa de Eduardo I de Inglaterra (1272-1306).

Explicación del propio museo:

Aunque los matrimonios reales eran concertados, en casos como este también podían coincidir con casamientos por amor. A la muerte de su esposa, Eduardo I erigió unas cruces de piedra, conocidas después como Las Cruces de Leonor, en cada punto en el que su cortejo fúnebre se detuvo entre Lincoln y Londres.

Este tipo de cabezas de piedra estaban normalmente encastradas en los edificios, habitualmente en los de carácter religioso.