Virgen y Ángel de una Anunciación (Siglo XIV)

Virgen y Ángel de la Anunciación. Siglo XIV. Museo de Bellas Artes. Lyon.

Estos personajes, de tamaño natural, parecen comunicarse más allá de las palabras. El ángel Gabriel, con la mano izquierda en el corazón, lleva una larga túnica y una capa con pliegues ondulantes, un chal y una diadema en la cabeza. La flexión hacia delante, la expresión reservada y el gracioso movimiento de la mano derecha revela una actitud diferente: “te saludo María”.

Por su parte, la Virgen tiene un gesto de sorpresa. Ha sido escogida por Dios para ser la madre de Jesús. Su cuerpo alargado adopta una postura graciosa de una torsión aún gótica. El brazo izquierdo hoy mutilado debía sin duda tener un libro: a la llegada del ángel, ella interrumpe su lectura y escucha, atenta.

El Ángel Gabriel

La expresión reflexiva de los personajes y la belleza de los rostros revelan a un gran maestro. El autor podría ser Francesco di Valdambrino, activo en Siena a principios del Siglo XV, y las estatuas procederían de la Iglesia de Santa Catalina de Pisa.

Bajo la influencia de los Misterios, que se colocaban en los atrios de las iglesias en la Edad Media, numerosos grupos como este, en los que se representa la Anunciación, se podían admirar en las iglesias de la Toscana italiana. Es, sin embargo, difícil de saber hoy cuál era su situación original (¿en una columna, en hornacinas?) y su función precisa. Los brazos articulados de la Virgen hacen pensar que estaba vestida con telas y llevaba joyas, por lo que podrían servir para escenas de teatro o llevarse en procesión.