Castillo de Almodóvar del Río

Castillo de Almodóvar del Río, Córdoba.
«En el siglo IX, Almodóvar del Río se conoce como Almudawar Al-Adna. Durante el siglo X estuvo totalmente vinculado al Califato de Córdoba, pasando a pertenecer en los siglos XI y XII a la Taifa de Carmona, posteriormente a la Taifa de Sevilla, y por último al imperio Almohade.
El Rey Moro Abed Mohammed de Baeza muere a las puertas del Castillo en el año 1226, año en el que la fortaleza cae en manos cristianas al ser entregada a Fernando III “El Santo”. Desde entonces el castillo será sometido a sucesivas ampliaciones por los Reyes castellanos D. Pedro I de Castilla y Enrique II de Trastámara. Tanto Alfonso XI el Justiciero, como Pedro I el Cruel, también intervienen en dichas ampliaciones.
El castillo de Almodóvar ha sido testigo de muchos acontecimientos a lo largo de su historia.
Sus muros han servido de prisión a Doña Juana de Lara (esposa del infante D. Tello, hermanastro del Rey Pedro I), de custodia de los tesoros de Castilla, y sus mazmorras han sido testigo de la agonía de prisioneros ilustres como el I Duque de Benavente.»
Las fotos ilustran la dificultad de ascensión para llegar al castillo, que sería aún mayor si un ejército enemigo intentase conquistarlo.

Daniel en el foso de los leones (fragmento de sarcófago)

Daniel en el foso de los leones. Fragmento de sarcófago. Museo Arqueológico. Córdoba.
Es esta una de las escenas más representadas en los sarcófagos paleocristianos. Aunque en un primer momento estas representaciones tendieron a ser más simbolistas, para ocultar de terceros «paganos» sus propias historias, este sarcófago en concreto, encontrado en Córdoba en la zona de Belalcázar, es ya del siglo IV. Al corresponder al siglo en el que la religión cristiana pasa de ser perseguida a ser la oficial (Edicto de Milán, 313), no es necesario ya recurrir al simbolismo anterior. 
La razón principal para incluir estas representaciones artísticas es, sin duda, la formación, principalmente de los nuevos adeptos, en los ritos e historias de la nueva religión.

La Torre Eiffel (3): detalle

La Torre Eiffel. París. La foto está tomada para que se observe con detalle la estructura interior y la exterior, para comparar con otra ya publicada con anterioridad, que recoge su interior únicamente.

Algunos datos:

«La estructura comenzó a construirse en 1887. En su construcción participaron 250 obreros. Se inauguró el 31 de marzo de 1889, y fue abierta al público el 6 de mayo de ese año. 

Tuvo una altura inicial de 300 metros. Posteriormente se montó en su cúspide una antena de radio, con la que su altura llegó a los 324 metros. El proyecto original contemplaba que la torre alcanzase los 350 metros de altura, pero los vecinos se alarmaron por la amenaza de que un edificio tan alto y construido sin apenas piedras pudiera caerse, y se manifestaron, provocando un cambio de planes. 

En su época ostentó la marca como la estructura más alta del mundo, hasta el año de 1930 cuando fue superada por la torre Chrysler, de Nueva York, en 1930. 

El peso inicial de la torre era de alrededor de 7300 toneladas, el cual ha ido aumentando gradualmente hasta alzanzar más de 10000, debido al museo, restaurantes, almacenes y tiendas que actualmente alberga. 

Hoy día se le considera el símbolo indiscutible de Francia y de la ciudad de París en particular, siendo el monumento más visitado del mundo.»

Posts anteriores sobre la Torre Eiffel:
Anochecer en París desde la Escuela Militar.
La Torre Eiffel (1).
La Torre Eiffel (2).

La muerte de Santa Cecilia, de Étienne Gautier

La muerte de Santa Cecilia, Étienne Gautier. Museo de Orsay. Fue donada al Museo del Louvre por su propietario, el duque Filiberto de Rambuteau, fue destinado al Museo de Orsay en 1986, donde puede verse en la actualidad. 
Fue expuesto por primera vez en la exposición de París de 1878.

Más información:

«Condenada por haberse resistido a renunciar a su fe cristiana y a su virginidad , Cecilia muere a consecuencia de una tentativa fallida de decapitación ordenada por los jueces paganos. Castamente vestida con una túnica blanca de ribete bordado en oro y con una fíbula esmaltada prendida en ella , la santa lleva en sus brazos la palma del los mártires y una aureola de santidad rodea discretamente su rostro. Reflejo del mármol rojo imperial que sirve de fondo, su sangre mana de su cráneo y resalta vivamente sobre el peldaño de mármol blanco veteado . En primer plano, sobre un suelo decorado con un friso de grecas , el pintor ha colocado tres objetos simbólicos : la rosa cortada y colocada sobre la cimitarra ensangrentada indica la brevedad y también la pasión que caracterizaron la vida de Cecilia , mientras que la lira recuerda la música celeste , que , según La leyenda dorada escuchó durante su martirio y que la convirtió en patrona de los músicos.»