Convento de San Esteban (Salamanca): Portada

cuerpos superiores portada convento san esteban salamanca

Convento de San Esteban. Salamanca. Portada principal: cuerpos superiores (el inferior está en restauración).

La fachada está compuesta por la portada de la iglesia y el pórtico de acceso al convento que forma ángulo recto con ella.

La portada de la iglesia es uno de los más bellos ejemplos de plateresco. Está concebida como portada-retablo formando un arco de triunfo bajo cuya bóveda de medio cañón se despliega la abundante decoración característica del estilo. En su centro se representa el martirio de San Esteban y por encima un Calvario, relieves ambos ejecutados por Juan Antonio Ceroni a comienzos del siglo XVII.

El pórtico, compuesto por arcos de medio punto, está inspirado en las logias renacentistas italianas, contrastando su escueta ornamentación con la exuberancia decorativa de la fachada de la iglesia. Fue realizado por Juan Ribero de Rada entre 1590 y 1592, pero los medallones de las enjutas son obra del escultor Martín Rodríguez.

“Los NUBIOS” O “LOS CAZADORES DE ALIGATORES”

cazadores de cocodrilos (2)

Los nubios o Los Cazadores de Aligátores de Ernest Barrias (Museo de Orsay):

Este altorrelieve estaba destinado a la fachada de la galería de antropología del Museo de Historia Natural de París. Una réplica exacta de bronce sigue en la misma ubicación, en la calle Buffon. Se trata de representar «las razas humanas», y Barrias eligió personajes de «tipo africano». Este tipo de obra hacía referencia a las esculturas etnográficas, realizadas por Charles Cordier más de treinta años antes.
Los detalles de animales y vegetación, así como de las escamas del reptil o los pinchos de cactus, se expresan con una precisión naturalista. Sin embargo, para este tema, Barrias ha puesto en escena a sus personajes tal y como se hacía entonces en verdaderos «zoos humanos». El escultor se ha acordado de una atracción de mucho éxito en 1878, en el Jardín de aclimatación: nubios en taparrabos simulando escenas de caza. El suspense era insostenible: ¿Salvará a la mujer de los colmillos del aligátor el hombre con la azagaya? ¿Se salvarán los niños? Esta representación que combina el imaginario de los tiempos primitivos con los modos de vida de los pueblos descubiertos a lo largo de las expediciones coloniales, no se aleja de los estereotipos, frecuentes en aquella época, en este tipo de representación.

Es “gemelo” de “Los cazadores de águilas”, ya tratado también en este blog.

Palacio de Monterrey (Salamanca)

Palacio de Monterrey Salamanca
Palacio de Monterrey (Salamanca):

Don Alonso de Acevedo y Zúñiga, III Conde de Monterrey y su esposa Maria Pimentel ordenaron la construcción en Salamanca del Palacio más significativo de toda la arquitectura civil española del renacimiento.
De impecable estilo plateresco, su construcción es de 1539 y es obra de Pedro de Ibarra, hijo con casi toda la probabilidad de Juan de Álava y que fue un arquitecto nacido en Alcántara (Cáceres) a principio de siglo XVI, que siguió el proyecto con planos de Rodrigo Gil de Ontañon también nacido en el año 1500, en estos planos se intensifica el ornamento escultórico en los cuerpos superiores rematados en crestería, muy acorde con la época y el renacimiento español.
Con estilo de fortificación o torre militar, y por no tener un destino religioso es sin duda el principal exponente de arquitectura civil española del Siglo de Oro.
Consta de tres pisos y cuatro torres, cada una de ellas rubricada con un mirador o balconada. La galería del último cuerpo está compuesta por arcadas rematadas en trabajados medallones. Es de destacar su crestería afiligranada, de estilo calado que impera por gusto de Rodrigo Gil. A pesar de su imponente aspecto solo se construyó una cuarta parte de su proyecto original, pues el proyecto contemplaba ocho grandes patios y cuatro torres en las esquinas.

El Palacio del Infante D. Luis

Palacio Infante Don Luis trasera recorte

Palacio del Infante Don Luis. Parte trasera (da a los jardines). Boadilla del Monte.

De raíz italiana renacentista, la construcción incorpora visualmente el bello entorno del monte.

El palacio actual es el resultado de la transformación de otro anterior, denominado Palacio de las Dos Torres, construido en varias etapas por los señores de la villa, desde el siglo XVII, a quienes lo adquirió el Infante D. Luis de Borbón en 1761. El Infante encargó la transformación del palacio al arquitecto Ventura Rodríguez. El Palacio, recientemente restaurado, domina un recinto de forma rectangular que está formado por una sucesión de terrazas ajardinadas”.