Holyrood Abbey, Edimburgo

Holyrood Abbey es una abadía agustina en Edimburgo,  Escocia, que se encuentra en ruinas. Es un brillante ejemplo del estilo Primitivo Inglés, que representa la primera de las tres etapas de la arquitectura gótica inglesa basada en antecedentes normandos y franceses, caracterizada por ventanas apuntadas sin tracería.

Está localizada en los terrenos del Palacio de Holyrood, (forma parte de la visita al mismo), al cual precedió, y aunque se ha propuesto su restauración en varias ocasiones, nunca se ha procedido a la misma.


Fue construida por mandato del rey David I de Escocia en 1128. La palabra “Holyrood” está referida a la Santa Cruz (rood es un arcaísmo para cruz), elemento presente en las dos leyendas sobre su fundación: ambas comienzan con el rey cazando en un bosque, en que según una de las versiones es milagrosamente salvado por un ciervo que lleva en su cornamenta una cruz de luz, mientras que en la otra el ciervo ataca al rey, durante el Día de la Cruz de 1127, siendo auxiliado por los barones de Crawford, que posteriormente adoptarían en su escudo la cabeza de venado con la cruz de oro entre los cuernos entrelazados que da nombre a la Abadía, y que se encuentra omnipresente por toda la ciudad, junto con el unicornio escocés.

En la iglesia de la abadía se conservaba un fragmento de la Vera Cruz, (la Cruz Negra de Escocia), que la madre del rey David, Santa Margarita, había traído desde la Abadía de Waltham. Tras la batalla de Neville’s Cross en 1345, la reliquia cayó en manos inglesas, y trasladada a la Catedral de Durham. Desaparecería más tarde durante la Reforma Protestante.

Desde el siglo XV, la abadía de Holyrood fue escenario de muchas coronaciones reales y ceremonias matrimoniales; pero también sufrió numerosos ataques. Durante la guerra anglo-escocesa, en 1544, Edward Seymour, conde de Hertford,  realizó un asalto causando gran daño a los edificios.

El rey Jacobo II de Inglaterra estableció un Colegio de jesuitas en Holyrood e hizo convertirse a la abadía en mayo de 1687 en una capilla para la Orden del Cardo. Luego, en noviembre de 1688, cuando Guillermo III de Inglaterra llevó a cabo la «Revolución Gloriosa», una turba protestante encabezada por John Knox ingresó a saquear la iglesia y la cripta real. La Orden del Cardo se quedó sin capilla hasta 1911, fecha en la que se les concedió una en la Catedral de San Giles.

En 1691, la Canongate Kirk reemplazó como iglesia parroquial local a la abadía, que quedó a merced de los elementos. El techo colapsó en 1768 debido a un huracán, y desde entonces hasta hoy permanece en ruinas. 




El Doncel de Sigüenza (detalle)

El Doncel de Sigüenza (detalle). Catedral de Sigüenza. Guadalajara. 

La iconografía habitual durante la Edad Media reserva los libros a personajes eclesiásticos, por lo que su uso en este caso puede considerarse una innovación, relacionada con el aumento de la literatura profana desde la crisis bajomedieval y la invención de la imprenta (presente en España desde 1472, con el Sinodal de Aguilafuente), aunque la difusión de la lectura que trajeron los libros de caballerías es posterior. 

Aparece enfrascado en la lectura de un libro mientras descansa de un ejercicio militar, con las piernas protegidas por su armadura, graciosamente cruzadas. La figura está vestida con armadura y con la cruz de Santiago en el pecho, pintada en rojo destacando sobre el blanco del alabastro. (…) La cabeza está cubierta con un bonete que se le adapta totalmente.

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